jueves, 17 de noviembre de 2016

El nacimiento de Unidad






Era 1956. Después de acusar a los comunistas de haber homenajeado al banquero Manuel Prado como el “Stalin peruano” entre 1939 y 1945 (cosa que nunca sucedió), después de  señalar a Prado como “el hijo del traidor del 79”, los apristas acabaron ese año votando por él. Obedecieron disciplinadamente a su jefe Víctor Raúl Haya de la Torre. Dejaron en la estacada a Hernando de Lavalle, el otro banquero (del Banco de Crédito). En esas elecciones compitieron dos banqueros. Tú lo conoces, vota por él, era el lema de Prado. Lavalle es el hombre, el de Lavalle. Nosotros decíamos This is the man: Lavalle, aludiendo a sus vinculaciones con Estados Unidos.
Prado había ofrecido amnistiar al Apra apenas alcanzada la presidencia. Así se produjo el acuerdo que sería llamado la convivencia.
El Partido Comunista había pasado una larga ilegalidad. Entre 1948 y 1956, parte de sus dirigentes estaban en el Frontón, la Penitenciaría y la Cárcel Central y otra parte vivía en el exilio, en México DF, Buenos Aires y Chile. En Lima, Arequipa, Huancayo y otras ciudades, se mantenían pequeños comités clandestinos. En San Marcos y otras universidades había fracciones universitarias y círculos de estudios. Pero si te pillaban un libro marxista ibas preso. Los libros sobre la Unión Soviética y China los vendía el dueño de la librería La Universidad en un cuarto oculto y oscuro al fondo de la librería de la calle La Colmena, donde solo conocidos entraban con mucho misterio.
Con gran esfuerzo, probablemente allá por 1954, se logró realizar una convención nacional de emergencia que eligió una Dirección Nacional Provisional, una Comisión Política y un Secretariado. En Lima se formó un Comité Local al que pertenecieron Alfredo Abarca, que vivía en la clandestinidad buscado por la dictadura por haber asistido a un Congreso por la Paz; Virgilio Roel, que había salido del Frontón un año antes y Juan José Vega, periodista, hijo del escritor Anaximandro Vega. Eran dirigentes nacionales Mariano Muñiz del Cusco y otros camaradas de Junín y Arequipa. En Lima y Arequipa se publicaban pequeños periódicos mimeografiados. Había comunistas en las direcciones de los sindicatos importantes: Federaciones Departamentales de Cusco y Arequipa, Tranviarios y Choferes de Lima, Cerveceros y Portuarios del Callao. El partido tenía una latente e importante fuerza sindical. Por su parte, el Apra mantenía su presencia entre los trabajadores textiles.
El Secretariado estaba formado por el poeta tacneño Omar Zilbert, y los camaradas Rojas, llamado Coronel porque había combatido en la guerra civil española y Marcos Godiño, un maestro.
A diferencia del Apra que inundó el parlamento con sus líderes, la situación del Partido Comunista,  era de semilegalidad. Su solitario diputado era el cusqueño Efraín Ruiz Caro, quien había pertenecido a la Juventud Comunista, pero ganó una curul por el flamante Partido Social Progresista. A pesar de la amnistía, el partido seguía proscrito porque el art. 53 de la Constitución de 1933 prohibía las organizaciones políticas internacionales, de manera que no podía abrir locales ni publicar periódicos con su nombre. La representación pradista y los apristas se negaron a aceptar la posibilidad de una reforma de la Constitución anulando el artículo.
La dirección provisional acordó publicar un periódico. La tarea fue encargada a César Lévano, apenas salido del Frontón después de cuatro años de prisión, a don Francisco Castillo, un veterano periodista especializado en el box, y a mí, porque leía noticias en El Diario de las Informaciones, un noticiero de la Radio Central, muy popular en la época y era Secretario Nacional de prensa en el secretariado provisional.
César Lévano empezó a trabajar en la Agencia de Noticias France Presse AFP, que dirigía Alberto Brun, un periodista argelino de izquierda (a raíz del asesinato del Che sería el aviador que rescató a Regis Debray de su prisión en Bolivia). En la France Presse trabajaban también Juan Pablo Chang, recién llegado de Francia y México; y Juan José Vega, también militante del Partido por aquellos días.
Don Pancho Castillo era toda una institución del periodismo. Había trabajado en Cascabel, el diario vespertino humorístico de Federico More, donde escribía una columna sobre box y firmaba como Pancho Zuácate. Era un moreno ya viejo, pobre, de andar lento, estaba siempre de muy buen humor y daba consejos de antiguo periodista y conocedor del mundo popular.
Con Lévano y Castillo aprendí los secretos y la habilidad del periodismo escrito en una época en que no había computadoras ni celulares; y en que la máquina de escribir era el instrumento principal del periodista.
Lévano sugirió el nombre Unidad, el mismo del diario del Partido Comunista Italiano, el famoso PCI. Voz del pueblo, ritmo de la época era el lema del periódico. Conseguimos que nos aceptara la imprenta Salas e hijos. Una enorme imprenta con seis linotipos, cuatro planas y muchas máquinas Heidelberg, ubicada en el sótano del edificio San Martín al lado del cine Metro y en la plaza del mismo nombre. Montañas de hierro que se movían día y noche y un olor a tinta inolvidable. Uno tenía que amanecerse al pie de las máquinas para ir corrigiendo las pruebas y la fraternidad con los obreros gráficos era una característica del trabajo. Con tantos encargos que tenía la imprenta, tenías que ser amigo de todos para que tu periódico entre a tiempo a las máquinas.
Lo curioso era que, a partir del tercer piso para arriba, estaba la embajada norteamericana, nada menos. De manera que el periódico de los comunistas resultaba saliendo de los sótanos de la embajada norteamericana. En la misma imprenta se editaba el semanario 1956 (cambiaba de nombre cada año) de Genaro Carnero Checa.
Con Mario Álvarez, uno de los estudiantes comunistas expulsados de Argentina por Perón, recién llegado a Lima, alquilamos una oficina en el segundo piso de una vieja casa de la calle Cueva, frente al paradero de los tranvías de Barranco y Chorrillos, al costado de la Plaza San Martín. Allí empezamos a recibir las visitas de los camaradas que regresaban al Perú o salían de la prisión: Gustavo, Violeta y Rosina Valcárcel, Jorge del Prado, Guillermo Mercado (murió en 1965 en la guerrilla), Raúl Acosta, Juan Barrio y otros.
Camaradas de la juventud de entonces empezaron a colaborar de diversas formas en el periódico. Julio Dagnino en la corrección de pruebas. Carlos de la Riva, el gran pintor arequipeño, enviaba por correo excelentes dibujos a carbón y pluma. Jorge del Prado colaboraba con dibujos y artículos. En el primer número publicamos un excelente retrato de Simón Herrera Farfán, dirigente obrero del partido que fue torturado hasta la muerte en la prisión, hecho por De la Riva. Publicamos una entrevista a la viuda de Herrera, que trabajaba en la encuadernación donde también laboraban la viuda de Alfredo Mathews y Jorge Acosta, hermano de Raúl, que había sido Secretario General del partido.

Jaime Salinas, en esa época joven universitario y después abogado, era el mejor de los vendedores. Se “piqueteaba” (se vendía en la calle) el periódico. Los jóvenes se ubicaban con grandes cantidades de ejemplares en la Plaza Unión, adonde llegaban de los barrios centenares de obreros para trabajar en las fábricas de la Avenida Argentina. El periódico se agotaba. Desde luego, también se repartía en los puestos de venta del centro de Lima y en los comités “de radio” (una circunscripción menor al barrio) del Partido. Fue el nacimiento. El resto de la historia es conocido.

domingo, 13 de noviembre de 2016

Sindicatos y partidos

Una vez más los trabajadores y las trabajadoras organizados que se organizan en sindicatos, se reúnen. Es el XIV Congreso de la CGTP.
El sindicalismo sigue existiendo en el mundo a pesar de sus enemigos neoliberales y capitalistas. Pero debemos reconocer que ha perdido su fuerza, su encanto. Ha sido debilitado no solo por los enemigos de clase sino por los amigos y los sindicalistas mismos. Hay sindicatos fuertes pero corruptos en el mundo. Hay sindicatos debilitados por los patrones que gobiernan el planeta. Hubo, hay y habrá sindicalistas víctimas y mártires. Millones de trabajadores ignoran todavía lo que es un sindicato.
Las tareas son enormes. En el Perú el sindicalismo es un bien nacional, es necesario; no solo para luchar por dignidad y un nivel humano de vida para todos sino para mantener viva la idea de que es posible una sociedad justa donde no haya explotación del hombre por el hombre.
La CGTP forma parte de esa esperanza. Su fundador José Carlos Mariátegui enseñó a los trabajadores que es posible y necesario construir un frente único donde todos los trabajadores, todas las trabajadoras, luchen unidos en torno a sus intereses inmediatos.
Pero Mariátegui no se quedó en lo inmediato. Sabía que la liberación de los trabajadores no depende de los sindicatos sino de la revolución socialista. Y para ello, además de la CGTP, fundó un partido.

Las ideas de Mariátegui siguen vigentes gracias a sus enemigos que persisten en mantener una sociedad de explotación. Por eso, mientras la sociedad explotadora exista, no hay ni debe haber contradicción entre revolución socialista, reformas de sentido socialista, sindicato y partido. Los sindicatos nutren a los partidos revolucionarios con su aporte masivo y sus plataformas de clase. Los partidos revolucionarios nutren a los sindicatos con sus ideas. Ambos, sin embargo, tienen la obligación de respetarse mutuamente, inter influirse, tratarse como hermanos. Incluso los partidos no revolucionarios están y estarán presentes en los sindicatos mientras sean parte del pueblo. Lo peligroso sucede cuando los partidos se disputan las direcciones sindicales como su fueran presa o botín. O cuando los líderes sindicales renuncian a las ideas revolucionarias para entregarse a la burocratización. O cuando los partidos se dividen y llevan sus divisiones a la clase trabajadora. Estos errores han sucedido y suceden en nuestro país. Esta difícil relación entre sindicato y partido está, reconozcámoslo, en el fondo de la crisis sindical. El burocratismo adormece a los sindicatos, el sectarismo divide a los partidos.  Trabajemos para superar esta contradicción en las direcciones sindicales y en las bases populares. Los sindicatos deberían ser base, columna vertebral y sostén de la organización popular, única garantía de defensa del pueblo frente a sus explotadores. Los sindicatos no son ni deben ser un botín. Son un gran espacio donde todos los partidos que quieren identificarse con los intereses históricos del pueblo pueden convivir ayudando en una construcción común que es parte de la liberación nacional y social.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Izquierda latinoamericana:
entre la revolución y el miedo



Sobrevivientes de la lucha armada y el holocausto, los herederos de la izquierda heroica y, en algunos casos, sus propios líderes, llegaron finalmente al final del siglo XX y en la primera década del siglo XXI,  a gobernar por las vías de una democracia representativa recortada. Alcanzaron a regir los destinos de todo el continente, con excepción de México (donde fueron derrotados por fraude), Colombia (donde las FARC y el ELN subsistían y la izquierda no llegó a presentar una alternativa única) y Honduras (donde se desarrolló un golpe de estado).  ¿Ahora estarían en retirada ante una ola restauradora del antiguo régimen?
Todo tiene un precio. Las izquierdas antes revolucionarias tuvieron que pedir ser admitidas al club de la democracia limitada pagando el costo de callar gran parte de las causas de la realidad social, respetando las reglas de la democracia representativa antes repudiada y en consenso con una parte de la derecha política y la burguesía empresarial. Dejaron de ser víctimas de la persecución para ser víctimas del acoso mediático. Pero lograron realizaciones que no deben ser menospreciadas.

LAS IZQUIERDAS POR PAÍS

Desde la revolución encabezada por José Figueres en 1946, Costa Rica mantiene el régimen más estable de la región con gobiernos en que se alternan el Partido Social Cristiano y el de Liberación Nacional (socialdemocracia). Panamá no ha logrado retomar la línea de liberación intentada en los sesenta por Omar Torrijos y ahora gobierna en ella la derecha.  Cuba ha consolidado su revolución pero sigue bajo la amenaza de la intervención norteamericana que le impide desarrollar su economía al negarle su mercado natural, los Estados Unidos, a pesar de haberse abierto un diálogo con el gobierno de Obama. Puerto Rico sigue siendo una colonia de Washington bajo la irónica denominación de Estado Libre Asociado. Haití vive una larga e interminable tragedia.

México: una larga agonía

Desencadenada la descomposición del PRI a partir del sismo de 1985, la izquierda mexicana que decidió formar parte el PRD pasó una etapa inicial marcada por la represión del gobierno, y el crecimiento de este partido como una alternativa al corrupto y envejecido PRI.
Cuauhtémoc Cárdenas levantó la bandera de la lucha por la soberanía nacional, el cambio en la economía y el establecimiento de un régimen plenamente democrático. El PRD ganó las elecciones de 1988 en los votos pero perdió en el fraude de la noche del 6 de julio, cuando la Secretaría de Gobernación suspendió la información sobre el avance de la votación que favorecía ampliamente a Cárdenas y alteró los resultados.
En Chiapas surgió el zapatismo con el liderazgo del Comandante Segundo al mismo tiempo que México era encadenado a los Estados Unidos mediante el NAFTA. Una guerrilla más mediática que militar, sustentada más en las comunidades campesinas que el poder del fusil, se ubicó como un foco paralelo al sistema político donde el PRD disputaba el poder electoral al PRI y el PAN.
El PRD se opuso a los ajustes neoliberales de gobiernos sucesivos. Algunos de sus militantes y simpatizantes fueron asesinados. Aunque obtuvo la Intendencia del DF con Cárdenas en 1997 y López Obrador en 2000, fue devorado por las luchas de tendencias entre Muñoz Ledo y López Obrador en medio de un clima de tensión política, violencia y corrupción desde los gobiernos fraudulentos de Fox y Calderón hasta el actual de Peña Nieto. Sin embargo, en las elecciones de 2006 y 2012, Manuel López Obrador obtuvo 35% y 31% de votación. Desconoció los resultados y se ha proclamado presidente legítimo de México. El PRD gobierna el Distrito Federal y los estados de Guerrero, Tabaxco y Morelos, pero el país ha entrado en una espiral de corrupción y violencia.

Guatemala: doscientos mil muertos

Después de Arévalo y Arbenz en los cincuenta, Turcios Lima y Yon Sosa en los sesenta, Guatemala padeció una dictadura sangrienta y genocida entre 1960 y 1996.
La UNRG fue fundada el 7 de febrero de 1982, como resultado de la coordinación de los cuatro grupos guerrilleros más importantes: Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), Organización del Pueblo en Armas (ORPA),  Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR), y grupos del Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT).
En 1996, con la firma del Acuerdo de Paz Firme y Duradera entre el gobierno de Álvaro Arzú y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca URNG, se puso fin a una guerra que duró más de 36 años.
El saldo final establecido por la Comisión para el Esclarecimiento Histórico de las Naciones Unidas fue de doscientos mil muertos, cuarenta y cinco mil desaparecidos, y cerca de cien mil desplazados. 54,000 violaciones a los Derechos Humanos. Masacres, torturas, violaciones masivas, desapariciones forzadas, mutilaciones y otros crímenes cometidos por las fuerzas del Estado. Un verdadero holocausto de los indígenas.
La noche del 26 de abril de 1998, el obispo Juan José Gerardi fue asesinado a golpes en la cabeza en el garaje de la casa parroquial de San Sebastián, Ciudad de Guatemala. Dos días antes había publicado el informe "Guatemala: Nunca más". El trabajo de recuperación histórica que Gerardi y su equipo realizaron, sería fundamental en las labores posteriores de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), auspiciada por las Naciones Unidas, instalada en virtud de los Acuerdos de Paz.
Tras el proceso de paz la guerrilla depuso las armas e inició la conversión de la URNG en partido. Para las elecciones de 1999 se presentó en una coalición de partidos de izquierda. Obtuvieron el tercer puesto. En 2003 concurrió dividida y obtuvo pobres resultados En 2007 volvieron a ir divididos y solo ganaron dos curules de 158.
Ahora imperan el crimen común, la corrupción y la impunidad. Las elecciones del 2015 dieron la victoria al comediante Jimmy Morales. El Congreso está dominado por la derecha. La izquierda es marginal. Tanto el Congreso como el gobierno han sufrido un duro desgaste por ser incapaces de afrontar la inseguridad, el desempleo, pobreza, analfabetismo y desnutrición.

El Salvador: una centro izquierda eficaz

En 1980 fue creado el Frente Farabundo Martí y se abrió un período de doce años de guerra civil entre 1980 y 1992. El imperialismo no pudo vencer a la guerrilla en uno de los países más pequeños del mundo. Tampoco la guerrilla pudo ganar. El empate dio lugar a los acuerdos de paz. El escenario político fue disputado por la derecha agrupada en la Alianza Republicana Nacionalista ARENA y el izquierdista FMLN Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. El FMLN declaró ser un partido de tendencias. Osciló entre un socialismo a la española y un socialismo radical. Participó en cinco elecciones: 1994, 1999, 2004, 2009 y 2014. Ganó en las dos últimas superando el 50% y más de un millón de votos con Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén.
El FMLN gobierna desde el 2009. Implementó una fuerte política social con subsidios a los ingresos  y merienda en las escuelas, redujo la violencia, incrementó el agua potable en las zonas urbanas, abasteció de medicinas a los hospitales, avanzó en la alfabetización. Los programas educativos que incluyen el suministro de leche, uniformes, calzados y materiales escolares para los alumnos, contribuyeron a la creación empleos en pequeñas y medianas empresas. Se implementó la reforma integral del sistema nacional de salud. Fueron construidos hospitales, unidades de salud, escuelas, así como redes viales urbanas y rurales, triplicando en cuatro años todo lo realizado por el partido ARENA en más de 20 años de gobierno. Fue fomentada la agricultura familiar con la entrega gratuita de tierras, viviendas e insumos a miles de campesinos empobrecidos.

Nicaragua: el sandinismo institucionalizado

En Nicaragua, la guerrilla sandinista fue la única que alcanzó el triunfo militar entre todas las que se organizaron en los años sesenta en América Latina; fue la única triunfante mediante la lucha armada después de la Revolución Cubana; la primera fuerza política en la historia que, habiendo obtenido el poder por las armas, lo entregó por los votos. Cuando perdió las elecciones ante Violeta Chamorro, Nicaragua fue el primer país con un gobierno de derecha y unas fuerzas armadas y de seguridad de izquierda. En 2006, le tocó al sandinismo ser la primera fuerza de izquierda que, habiendo perdido el poder, lo recuperó mediante los votos.
Cuando perdió las elecciones de 1990, formalizó rápidamente las tierras que había entregado a los campesinos en la reforma agraria. Se legalizaron las casas y terrenos urbanos entregados a los sectores más empobrecidos. Ganó posiciones en el Poder Judicial, mantuvo su poder militar en el ejército convencional y su presencia en los medios de difusión masiva. Se institucionalizó como una fuerza política nacional.
Luego de los gobiernos de Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, el FSLN retornó al poder en alianza con un sector de los liberales en el 2006.
Actualmente el FSLN, otra vez en el gobierno, ha promovido la democracia directa del poder popular en la base del sistema político.
Entre otros logros del sandinismo, se puede mencionar la erradicación del analfabetismo, la restauración del derecho universal a la salud y la educación, la construcción y mejoría de viviendas, la atención a la niñez en situación de riesgo producto de la pobreza, el subsidio al transporte público y al consumo de energía eléctrica, y la solución de la crisis energética. Por eso, Nicaragua no es un país de violencia como México o Guatemala.

Colombia: la paz posible

La represión de la derecha terrateniente fue feroz contra la izquierda en Colombia. Asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán y a decenas de miles de liberales a partir de 1948. Acabaron con la Unión Patriótica matando a sus cinco mil miembros. El asesinato de sindicalistas es sistemático.
Pero las izquierdas colombianas están fragmentadas. El M 19 fue liquidado por el ejército y los paramilitares. El Polo Democrático ha ganado la alcaldía de Bogotá en varias ocasiones pero no ha logrado una gestión duradera. Las FARC y el ELN han empezado un proceso de negociaciones de paz con el gobierno de Santos. Pero la derecha mantiene su hegemonía mediante el dominio de la política por las grandes familias, la represión mediante las fuerzas armadas y los paramilitares y los sectores derechistas de los partidos liberal y conservador. Es una incógnita, a pesar del largo período de negociación qué carácter tendrá finalmente la paz colombiana: si la continuación de la dominación oligárquica o un proceso de cambios democráticos en la propiedad, la economía y el sistema político.

Ecuador: futuro incierto

El Partido Socialista Ecuatoriano fue fundado en 1926 y se escindió en 1931 dando lugar a la formación del Partido Comunista. En los años cuarenta el PC respaldó a Velasco Ibarra para después ser perseguido por éste. Después de la revolución cubana y la ruptura chino soviética se formó el Partido Socialista Revolucionario (PSRE) mientras que la confrontación dentro del PC provocó una ruptura que dio origen a la constitución del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador (PCMLE).
El general Guillermo Rodríguez Lara, entre febrero de 1972 y septiembre de 1975, ensayó un proceso parecido al que encabezaba el general Velasco en el Perú; pero en 1976 un triunvirato militar propició los mecanismos formales para retornar en 1979, a la vieja democracia electoral.
La izquierda ecuatoriana, desde entonces, participó en los procesos eleccionarios mediante el Frente Amplio de Izquierda FADI y el Movimiento Popular Democrático MPD, Unidad Popular desde el 2014. A partir del levantamiento pacífico de 1990, el movimiento indígena agrupado en la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador CONAIE, obtuvo un gran protagonismo que ha declinado en los últimos años.
En 2006 ganó las elecciones Rafael Correa y fue promulgada una nueva Constitución que reconoce las distintas identidades culturales del Ecuador. La izquierda y el movimiento indígena mantienen un tenso apoyo crítico al gobierno de Correa. Las discrepancias surgen en la medida que Correa se ve obligado a mantener las inversiones petroleras que afectan a las tierras indígenas, como una base de la economía del país. Correa decidió no participar en las siguientes elecciones y el futuro político es incierto.


 Venezuela: ¿al borde de la guerra civil?

El presente y futuro venezolano está marcado por la figura de Hugo Chávez y su proyecto de socialismo del siglo XXI.
La Venezuela de Chávez se planteó como objetivo el socialismo del siglo XXI. En su apoyo confluyeron además de la izquierda tradicional, grupos políticos,  organizaciones barriales y los jóvenes que amanecieron a la conciencia política con el comandante Chávez. Chávez logró un apoyo de masas y lo organizó en el Partido Socialista Unido de Venezuela PSUV.
A diferencia del resto de la izquierda latinoamericana, Chávez planteó abiertamente la construcción de un nuevo Estado socialista a partir del actual. Convirtió a las fuerzas armadas en garantes del nuevo orden. Organizó un nuevo  estado social basado en las “misiones”, paralelo al estado de la vieja república. Abrió relaciones con China, Rusia, Irán, Libia, y otros estados estigmatizados por Estados Unidos y la OTAN. Trabajó por la unidad de América Latina en UNASUR y la CELAC. Pero enfermó de cáncer y murió a la par que los precios del petróleo, base financiera de su proyecto, se despeñaban por las maniobras especulativas de los Estados Unidos que, una vez dueño mediante la conquista de los yacimientos de Irak y Libia, sacó sus reservas al mercado internacional. El sucesor Nicolás Maduro, heredó una prolongada crisis económica y política que Venezuela tiene que soportar en el aislamiento, debido a la caída de los gobiernos progresistas de Brasil y Argentina. La derecha venezolana ha desarrollado una sistemática campaña para derrocar a Maduro. Polarizado entre dos bandos aparentemente irreconciliables, el pueblo venezolano ha vivido una permanente crisis económica y política.  Ahora se abrió el diálogo entre gobierno y oposición.

Brasil: golpe parlamentario

El Partido de los Trabajadores (PT) fue fundado en 1980 a partir de sindicalistas,  cristianos  y  militantes de la izquierda organizada. Innovó los métodos de organización  mediante la democracia interna y la participación de la base militante por núcleos, sectores y tendencias.
La Central Única de Trabajadores (CUT) fue fundada en 1983, el Movimiento de los  Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), en 1984. El Partido Comunista del Brasil (PCdoB) y el Partido Comunista Brasileño (PCB), legalizados en 1985, mantuvieron su identidad desde una posición crítica.
Después de tres intentos con José Ignacio “Lula” da Silva, el PT venció en las elecciones  de 2002 para la Presidencia de la República, y fue seguido por Dilma Rousseff el 2010. Juntos Lula y Dilma hicieron más de una década de gobierno. Se mantuvo aspectos de la política económica anterior. Las necesarias reformas de la gran propiedad de la tierra rural y urbana fueron sustituidas por una vigorosa política social de hambre cero aprovechando los buenos precios de los productos de exportación.
Su alianza con los poderosos sectores empresariales que venían desde la dictadura militar y se proyectaban hacia el mundo a través de los BRICS (el grupo económico de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) acabó en la corrupción que permitió a la derecha recobrar fuerzas y destituir a Dilma mediante un golpe de estado “legal” dado por el Parlamento, la misma táctica que se aplicó antes contra el débil gobierno izquierdista de Lugo en Paraguay.

Argentina: retorno de la derecha

La izquierda no peronista no acabó de procesar una posición única frente al fenómeno Kirchner. Las limitaciones y errores de la era Kirchner y la falta de claridad de la izquierda marxista, abrieron espacio para la recuperación del poder por la derecha de Macri, el grupo Clarín y las mafias sindicales. Los grandes males de Argentina, que son la gran propiedad de la tierra ahora tragada por la soya, las oligarquías sindicales y la concentración mediática, quedaron sin ser tocados, excepto los intentos hechos por Cristina de abrir espacio para una democratización de los medios en periódicos y radiodifusión. Se recuperó la economía pero se generó inflación. Se restauró el nivel adquisitivo de los salarios pero se mantuvo las corruptas dirigencias sindicales. Se abrió una política de reindustrialización, pero la corrupción no dejó de estar presente. Eso sí, Argentina fue el país de América Latina que con más decisión juzgó a los criminales de la época dictatorial.

Uruguay: del Frente a la centro derecha

Desde comienzos del siglo XX, Uruguay mantuvo una consistente política social a partir de las reformas de José Battle y Ordóñez, fundador del Partido Colorado. Blancos y Colorados se alternaron en el poder formando una democracia estable. Se realizó el Congreso del Pueblo en 1965; fue fundada la Convención Nacional de Trabajadores CNT, en 1966. El Frente Amplio fue creado en 1971. El movimiento por la Liberación Nacional Tupamaros promovió la insurrección guerrillera y fue respondido con una feroz dictadura cívico militar entre 1973 y 1985.
Durante la dictadura, fue formado el Frente Amplio con un programa que incluía la ruptura con el FMI, la reforma agraria y la nacionalización del comercio exterior y la banca. Los generales Líber Seregni y Víctor Licandro contribuyeron decisivamente a la unidad de los sectores progresistas. El MLN Tupamaros ingresó al FA en 1989 y fue el núcleo del Movimiento de Participación Popular, la fuerza frenteamplista más votada en 2004 y 2009.
El 5 de julio de 1994 un Congreso del FA dio nacimiento al Encuentro Progresista. El 31 de octubre de ese año, Tabaré Vázquez y Rodolfo Nin Novoa, candidatos a presidente y vicepresidente por el Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría, ganaron las elecciones en primera vuelta con 50,7% de los votos. Fue conquistada la mayoría absoluta en las Cámaras de Senadores y Diputados.
El Frente Amplio debió aceptar la concentración y extranjerización de la tierra y la sujeción de la producción de carne y soya a monopolios extranjeros. Se intensificó la apertura a la inversión transnacional en nuevas instalaciones, cuyo caso paradigmático fue la fábrica de pasta de celulosa de Fray Bentos que ocasionó enfrentamientos con el gobierno argentino. Los beneficios salariales y las mejoras en las condiciones laborales  lograron que los trabajadores apoyen al gobierno mientras se producían cambios estructurales en favor del gran capital.
José Mujica, ex líder de los tupamaros, electo presidente de la República en 2009, mantuvo la línea neoliberal “astorista” (del ministro de economía y Vicepresidente de Tabaré Vázquez Danilo Astori).
Los poderes reales mantienen su dominación. Son los partidos de la derecha tradicional cuyos personajes fueron  incorporados a cargos de gobierno; los grandes empresarios extranjeros a los que se garantizó que sus inversiones no serían tocadas; las fuerzas armadas a las que se liberó de toda responsabilidad respecto del pasado de torturas que caracterizó el período dictatorial.

Bolivia: ¿Y después de Evo, qué?

Desde los gobiernos de Busch y Villarroel y la revolución de 1952, Bolivia tiene una larga tradición revolucionaria. El gobierno del MNR culminó en la dictadura de Barrientos que, luego de cortos períodos democráticos fue seguida por la de Hugo Bánzer. Un largo proceso de quiebra de las minas nacionalizadas, privatización y relocalización con Gonzalo Sánchez de Losada, generó el surgimiento del movimiento de los cocaleros del Chapare, que a su vez fue la base del liderazgo de Evo Morales. El tradicional sindicalismo minero fue sustituido por la presencia económico política de la población de El Alto de La Paz, los cocaleros y campesinos, a la vez que la derecha tiene su base en los latifundistas del Oriente. La lucha política es también cultural y étnica y ha dado lugar a un gobierno reivindicativo de la población indígena, largamente marginada, incluso por la revolución de 1952, que se concretó al declarar constitucionalmente que Bolivia es un estado plurinacional, plurilingüe y comunitario. Pero el futuro es impredecible porque no hay sustituto al liderazgo de Evo Morales.

Chile: conservadurismo de centro derecha

La transición chilena de la dictadura de Pinochet a la democracia de la Concertación fue un largo proceso. Durante muchos años la concertación de los partidos demócrata cristiano y socialista coexistió con la representación de las Fuerzas Armadas  y el pinochetismo en el parlamento. Todo eso llevó a un régimen en que la formalidad  de los acuerdos entre las fuerzas políticas se sobrepone a las reformas sociales. Bajo la Concertación, Chile ha continuado financiando el ejército más armado de la costa del Pacífico después de Estados Unidos y su expansionismo económico y militar es una amenaza para Perú y Bolivia. Más de treinta años de convivencia con la derecha han envejecido a la clase política de izquierda que es rebasada con frecuencia por las protestas y demandas de los jóvenes.

¿Y ahora?

Atrás está el holocausto. Aceptadas en el sistema político, las izquierdas conviven en una legalidad limitada con sectores de la derecha y el capital; o se han derechizado ellas mismas. En Costa Rica, Uruguay y Chile han contribuido a lograr democracias estables pero conservadoras con rasgos importantes de política social. Han desarrollado o desarrollan políticas contra la pobreza pero han quedado allí. Han recuperado, sobre todo a partir de la contribución audaz de Chávez una visión integradora e independiente de Latinoamérica.
En Nicaragua, Ecuador y Bolivia, mantienen un fuerte liderazgo autónomo basado en las insustituibles y carismáticas personalidades de Daniel Ortega, Evo Morales y Rafael Correa. En Argentina y Brasil han perdido las posiciones que ganaron  el PT de Lula y el peronismo kirchnerista. Hay muchas frustraciones en México, a pesar de los éxitos electorales. Perdido el liderazgo de Chávez, viven una lucha abierta con la derecha en Venezuela. En Paraguay y Honduras son muy débiles, aunque en Honduras mantienen su base popular y campesina.
Su asentamiento por la vía de un liderazgo personal, hace difícil y de pronóstico reservado la permanencia de las izquierdas en el poder en los casos de Nicaragua y Bolivia, aunque el Sandinista es un partido ya consistente e institucionalizado. Rafael Correa se retira por propia decisión pero no tiene sucesores. ¿Quedará trunca su “revolución ciudadana”?
La sustitución del concepto clásico de revolución por el de “revolución democrática” o democracia a secas; el abandono de la lucha contra el capitalismo por la lucha contra el neoliberalismo; la adopción de la idea del “modo petista de gobernar” como símbolo de eficiencia y ética (fracasado como símbolo en Brasil), y no necesariamente de gobierno comprometido con los trabajadores; la sustitución de la estrategia democrático-popular por una estrategia de centro-izquierda, constituyen características notables de este período.
Las críticas a la democracia formal por parte de estas izquierdas se han extinguido. También el lenguaje radical, excepto en Venezuela. Se ha dejado de analizar el contenido, sentido y manera de ser del sistema imperante en cada uno de los países. El temor a ser estigmatizados o retornar a la marginalidad, hace que se valore la democracia en su modelo norteamericano. Pero eso lo pueden hacer los políticos de izquierda, los pueblos tienen otras expectativas que la izquierda moderada ya no satisface en Costa Rica, Chile, Brasil, Argentina y Uruguay.
En los casos más avanzados se sustituye la propuesta socialista por políticas de participación ciudadana, descentralización o gobierno local. La participación ciudadana existe solo como propuesta que puede exhibir escasas realizaciones, excepto en Porto Alegre, Brasil, donde el PT hizo una gestión ejemplar. Se asume una nueva  temática medio ambiental, de género y LGTB. La posibilidad de cambios revolucionarios deja de estar en el horizonte histórico más o menos inmediato para alejarse cada vez más. Se propone en los mejores casos mejoras de carácter popular y democrático en el capitalismo, pero no se siente o aun, se teme, la posibilidad efectiva de transitar hacia otro régimen. De la izquierda se ha pasado al centro y en algunos casos, como en Costa Rica, Chile y Uruguay, a la centro derecha.
Siguen siendo grandes desafíos las reformas de estructura agraria y de la propiedad en las urbes y en el campo. Las izquierdas, como otras fuerzas políticas del área, carecen de propuestas efectivas frente al problema creado por las mega ciudades; propuestas para promover el empleo y combatir la miseria, la corrupción y la violencia. En su disculpa hay que decir que nadie tiene hoy esa fórmula: mal de muchos consuelo de tontos. La verdad completa acerca del contenido y los hechos de las dictaduras pasadas y el rol de los Estados Unidos en el holocausto de la izquierda, sigue siendo temida como un asunto que puede dar lugar a conflictos con los poderes fácticos. Con todas sus realizaciones y sus méritos, las izquierdas latinoamericanas siguen viviendo entre utopías cada vez más pálidas y lejanas y un temor siempre presente a la persecución, la estigmatización o a un nuevo holocausto.



El verdadero sistema del Perú

Los que defienden la situación actual del Perú acusan a los descontentos y a quienes protestan defendiendo sus derechos de ser antisistema. Pero no dicen de qué sistema hablan.
Veamos qué es y cómo funciona el sistema que se ha implantado en nuestro país. Tiene varios componentes.
Un componente esencial son las pensiones de retiro y jubilación.
Velasco creó el Fondo de Pensiones. Los gobiernos que siguieron se robaron la mayor parte del Fondo, usándolo para gastos del Estado que nunca fueron devueltos.
Cuando crearon las AFP, Fujimori y Bologna les entregaron la facultad de recaudar dinero para las pensiones, pero solo para los cotizantes nuevos. La obligación de pagar a los pensionistas antiguos fue trasladada al Estado para dejar el terreno libre a las AFP. A las AFP les dejaron la carnecita, los nuevos cotizantes. El hueso, las pensiones que había que pagar se las dejaron al Estado. Estatizaron las deudas, privatizaron las ganancias.
Desde entonces, los pensionistas son en la práctica empleados públicos porque se les paga con el 18% del Presupuesto anual. Y como se robaron el fondo, reciben pensiones miserables. Y la derecha le echa la culpa de todo al Estado. Pero no dice que fueron sus políticos, sus gobiernos, los que se robaron ese dinero cuando se hicieron cargo del Estado. El Estado son ellos.
Los empleados fueron obligados a financiar a las AFP con el 10% de sus sueldos. Una corriente incesante de ese dinero pagado todos los meses, mes tras mes, gota tras gota, nutre a las AFP. Es un fondo interminable que les llega gratis, un regalo de millones que reciben todos los meses.
Hasta el 16 de agosto de este año 2016, las AFP (es decir las grandes empresas propietarias de las AFP) tienen 122,436 millones de soles (36,000 millones de dólares), con casi seis millones de esclavos tributarios. Lo que en la colonia era el tributo del indio del que vivía la corona española, ahora es el tributo de los trabajadores del que viven los ricos criollos.
Las AFP financian a las grandes empresas por la vía de la Bolsa de Valores.
Por su lado, las grandes empresas pagan impuestos reducidos. Reciben el tributo forzoso de los trabajadores, pero ellas no le pagan al Estado el tributo que les corresponde. Con el dinero de los trabajadores financian a las cadenas nacionales de radio y la televisión basura, pagan a los periodistas, economistas y políticos que defienden el sistema. Los periodistas así pagados criminalizan a los enemigos del sistema y fijan en la opinión pública ideas falsas de manera persistente.
El gobierno en manos de los ricos también trabaja con la plata de los ahorristas. Las AFP han comprado los bonos soberanos que cada cierto tiempo vende el Estado para financiar su presupuesto. En otras palabras, así como el Estado usa abusivamente la plata del seguro social para pagar a sus empleados y no le paga lo que debe a la seguridad social, también se presta plata de las AFP que nadie sabe cuándo pagará.
Las empresas chilenas de electricidad trabajan con el dinero de los ahorristas peruanos como si fuera su propia inversión, pero no los reconocen como accionistas.
Usan fondos de las AFP:  Luz del Sur y Edelnor.
Las centrales eléctricas Cahua, Duke Egenor, Edegel, Enersur, Electroandes, Inkia Energy,Fondo de Inversión Energético Americano de Larraín Vial,  Kallpa, Southern Cone, Energía Eólica y Fondo de Inversión en Infraestructura de AC Capitales.
Las compañías de trasmisión Eléctrica: Abengoa, Consorcio Transmantaro, Fondo de Inversión Energético Americano de Larraín Vial, Red de Energía del Perú, Aguaytía, Redersur-Tesur y  Fondo de Inversión en Infraestructura de AC Capitales.
Los Proyectos Hidroenergéticos.- Consorcio Trasvase Olmos y  Fondo de Inversión Energético Americano de Larraín Vial también serán financiados con fondos de las AFP.
En hidrocarburos: Relapasa, Transportadora de Gas del Perú, Perú LNG, Plus Camisea, Fondo de Inversión Energético Americano de Larraín Vial, Calidda y  Fondo de Inversión en Infraestructura de AC Capitales.
Toda esa inversión se hace con fondos de las AFP y el pueblo cree que es inversión extranjera.
Entre el 2003 y el 2014, la inversión en las obras de infraestructura alcanzó S/. 19,390 millones. Algunas obras son: Camisea (Cusco), Planta de Tratamiento Taboada (Lima), Carretera IIRSA Norte (entre Paita y Yurimaguas), Carretera Interoceánica (San Juan de Marcona- Juliaca). Además en esas obras hubo corrupción. Se ha robado al Estado vía la sobrefacturación, es decir declarando que se ha gastado más de lo real. Esas obras sobrevalorizadas han sido hechas con el dinero de los ahorristas forzosos peruanos.
Y aun así, no quieren pagar sus impuestos.
Porque otro componente del sistema son las utilidades extras que ganan las empresas por no pagar impuestos. Y las utilidades que remiten al exterior.
El Perú es uno de los pocos países del mundo en que las empresas remiten libremente utilidades al exterior sin pagar impuestos.
En mayo último, Ojo público.com empezó a construir una base de datos con información inédita de las deudas que los mayores grupos económicos mantienen con la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria del Perú (Sunat).
Las corporaciones más poderosas del país han judicializado el pago de S/ 20 mil millones (US$ 7 mil millones aproximadamente) en casi 800 juicios vinculados a temas tributario, litigios que pueden durar más de tres años en promedio y que, en su mayoría, se encuentran en diversas instancias del Poder Judicial.
50 compañías le deben al Estado S/ 15.600 millones (75% del total de lo que deben todas las compañías).
Telefónica (española): 4 mil millones
Plus Petro (holandesa): 3 mil millones
El sector minero debe casi seis mil millones.

Ha pasado mucho tiempo para que la gente se dé cuenta del engaño. Ante el escándalo y la presión pública, finalmente se aceptó que retiren fondos los que iban a tener pensiones extremadamente miserables. Pero los retiros no son significativos.
La ley que dieron permite retirar solo 25% del fondo y  además lo hace solo una cuarta parte de personas que tiene esa posibilidad. Estamos hablando de un total retirado de S/. 8,147 millones, ni siquiera el 10% de los 130,000 millones que han capturado las AFP[1].

El llamado modelo chileno creado por los pinochetistas para financiar a la derecha chilena fue copiado por la gente de Fujimori en el Perú.
Las seis AFP de Chile cuentan con más de nueve millones de afiliados. Durante sus treinta años de existencia han obtenido una ganancia  cercana a los cinco mil millones de dólares. Son la base económica de la derecha.
Guillermo Ladislao Arthur Errázuriz, Presidente de la Asociación de AFP y  Vicepresidente AFP Capital, fue fundador de la Unión Demócrata Independiente UDI, el partido de Pinochet. Fue ministro de Pinochet.
José Antonio Guzmán Matta preside el directorio de Hábitat, fue miembro del Consejo de la Universidad Privada Finis Terrae perteneciente a la congregación Legionarios de Cristo, que maneja quince universidades y 175 colegios.
El fundador de Legionarios, el padre Marcial Maciel, era drogadicto, violó alumnos y seminaristas; y engendró varios hijos de quienes abusó sexualmente. Estos  hechos causaron la condena de Benedicto XVI en marzo de 2010 y el apartamiento de Maciel de la vida religiosa.
En Chile, las AFP financian el 48 % de las campañas de la UDI y Renovación Nacional RN, la extrema derecha chilena y el 14 % de los gastos de los partidos de la oposición. Usan el dinero del pueblo para oponerse al pueblo.
Joaquín Cortez Huerta segundo Vicepresidente de la Asociación de AFP y presidente del directorio de Provida, trabajó como asesor de Sergio de Castro, Ministro de Hacienda y fue firme colaborador de Pinochet.
José Antonio Guzmán, Presidente de Hábitat,  fue Ministro de Pinochet. María Teresa Infante, integrante del Directorio, es  Directora de la Fundación contra la píldora del día siguiente.
Los capitales capturados a los ahorristas chilenos por los empresarios pinochetistas fueron introducidos por Alberto Fujimori en el Perú al tiempo que remataba más de cien empresas del Estado.
Con el dinero de las AFP, es decir de los ahorristas forzosos de Chile, la derecha chilena se compró a precio de oferta buena parte del Perú. Rutas aéreas para una línea aérea monopólica, LAN, tierras en Ica, en los mejores valles de la costa  y en el valle sagrado del Cusco, las distribuidoras de energía eléctrica Edelnor y Luz del Sur y acceso ilimitado al comercio interno para Cencosud, Saga y Ripley. Con el dinero de los ahorristas forzosos del Perú mantiene el dominio de esas empresas que son ahora de su propiedad sobre el mercado peruano.

Montañas de moneda nacional, en el Perú y en Chile, se obtienen obligando a los empleados y obreros a entregar el 10% de sus salarios mensuales.
Los dólares se obtienen de la venta de materias primas que las mineras extraen.
El dólar barato ha financiado durante años el consumo suntuario de bienes y entretenimiento para alienar a la población con una ilusión de abundancia.
Para mantener tranquilos a los más pobres se realiza un paquete de programas sociales.
Programas sociales 2014
S/. 4.880 millones para la protección social en el país. Incremento de S/. 467 millones o  9,57%, en términos reales, con respecto a lo asignado en el Presupuesto Fiscal del presente año (S/. 4.413 millones).
Qali Warma S/. 1.320 millones
Juntos S/. 1.054 millones
Pensión 65 S/. 592 millones
Cuna Más  S/. 274 millones
Beca 18, S/. 512 millones
Trabaja Perú y Jóvenes a la Obra S/. 113 millones.
Parece mucho dinero pero es nada comparado a los 120,000 millones de soles que es ahora el Presupuesto del Perú, del que casi todo se va en sueldos.

En resumen las bases del sistema son:
·                Inversión privada de los mismos ahorristas peruanos que es presentada como inversión extranjera
·                Exportaciones de materias primas
·                Precios altos de materias primas, cuando estuvieron altos.
Todo eso produjo el llamado milagro peruano.
Las exportaciones pasaron de US$ 6.955 M en 2000 a US$ 42.177 M en 2013 (+506%).
Las ventas de productos mineros crecieron 622% y aumentó su participación en el total de las exportaciones de 46% en los ‘90 a 59,5% entre 2006 y 2013.
Las exportaciones de petróleo (pasaron de US$ 381 M en 2000 a US$ 5.205 M en 2013).
Las exportaciones comprendieron entre 2006 y 2013 casi un cuarto del PIB, 10 puntos más que en los ’70 cuando los términos de intercambio tuvieron su valor más alto[2].
Y, como hemos dicho, no pagan impuestos por las utilidades que remiten al extranjero. Pero ahora que están de bajada, el sistema empieza a entrar en crisis.

Luego de 25 años, el balance del neoliberalismo está a la vista.
La cuarta parte de la población tiene anemia.
La tercera parte de tuberculosos de toda la región son peruanos.
Hay un suicidio por día, por lo general de niños y adolescentes.
Todas las ciudades son mercados para la droga.
El Perú es uno de los dos primeros productores de cocaína en el mundo.
La corrupción ha infestado el país.
La drogadicción se ha extendido a todas las clases sociales.
La delincuencia pone en peligro todos los días la seguridad de la gente.
Los hospitales son centros de infección.
La mayor parte de las escuelas está en ruinas.
Rompamos el engaño.
No tengamos miedo si la derecha dice que somos antisistema. Somos antisistema porque estamos contra este sistema de robo y engaño.
Somos antisistema porque luchamos por una sociedad libre donde haya justicia, educación y salud para todos. Donde el dinero de los ahorristas sea usado en su beneficio y no por las empresas de los super ricos.




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[1] Gestión, 14 setiembre 2016

sábado, 16 de julio de 2016





Discutamos sobre Venezuela y Cuba


César Hildebrandt ha exigido que Verónica Mendoza se pronuncie contra Venezuela y Cuba en una entrevista con el programa de radio del IDL.

El IDL comparte esta posición, aunque no lo dice explícitamente.

Se sostiene que, para que la izquierda electoral consolide las posiciones ganadas en el último proceso, debe deslindar con los regímenes “autoritarios” de Venezuela y Cuba.

Decirlo así implica aceptar que los regímenes de Estados Unidos, Honduras, México y otras “democracias” latinoamericanas, no son “autoritarios”.

¿Dirán lo mismo los negros y latinos de Estados Unidos, los campesinos de Honduras, los maestros de México y otros ciudadanos de estas democracias? Algunos de ellos probablemente sí. Están satisfechos. Creen que viven en democracias porque no tienen conciencia social y política; o aceptan el régimen establecido porque no se puede hacer otra cosa. Si no, uno puede ir a la cárcel o ser asesinado. Tal como suena, así sucede en Honduras, México, Paraguay. En Cuba no se tortura ni se mata a los opositores. En Venezuela son los opositores los que matan a los chavistas.

No. El ataque frontal tiene que ser contra Cuba y Venezuela. A Hildebrandt no le gustan los Castro ni los Maduro. No le gustan los Castro porque se mantienen en el poder desde hace cincuenta años, ni Maduro porque apoya a los Castro y contra él, como antes contra Chávez, se ha proyectado una imagen de abuso y demagogia.

¿Todo se solucionaría con elecciones bajo el modelo norteamericano en Cuba y con la revocatoria de Maduro en Venezuela? Entonces, cuando eso suceda, si sucede, en Cuba y Venezuela habría un régimen “democrático”, como las demás “democracias” de la región. Todos contentos. ¿Son las elecciones al estilo anglosajón las únicas posibles? ¿No se puede elegir a los gobernantes de otro modo? Miren lo que pasó en el Perú. Terminamos eligiendo entre millonarios elegantes y mafiosos; y hemos votado (los que hemos votado) por uno de ellos. ¿Es eso democrático? Y lo aceptamos y aun nos alegramos. Es un hecho consumado. Una estafa planificada y consumada la del sistema electoral peruano. Pero no nos atrevemos a decirlo porque es políticamente incorrecto.

Cierta izquierda o algún sector democrático se sienten incómodos ante la presencia de Fidel y Raúl Castro en el poder cubano. Pero esa presencia es solo parte y consecuencia de un fenómeno político y militar característico de los tiempos que corren. Discutamos entonces ese fenómeno político y militar.
Si hay que pronunciarse contra los Castro, también habría que hacerlo contra el bloqueo norteamericano, mantenido por cincuenta años contra Cuba desobedeciendo todas las advertencias y condenas de las Naciones Unidas. Claro, se dice que el bloqueo es un pretexto para mantener una dictadura. Bueno, puede ser, entonces pronunciémonos claramente contra el bloqueo y ya no será el pretexto para esa dictadura. Una política de libre comercio, sin malas intenciones, sin agenda por lo bajo, con Cuba, cambiaría radicalmente la situación sin duda. Pero eso desgraciadamente no es posible aun con las conversaciones cubano norteamericanas de estos meses. Lo sabemos pero no lo decimos.

En Cuba no hay elecciones a la peruana ni a la norteamericana. Allí no eligen los millonarios, allí no se compra a los políticos. No es el paraíso de los outsiders, no es la política del escándalo que se hace en la televisión pagada por los comerciantes. Allí para dirigir el país tienes que pasar por el poder popular, por los centros de trabajo y hacer carrera en el partido gobernante. Con sus defectos y errores, con sus silencios sobre lo que no conviene decir, ese es, en realidad, el partido de toda la nación. La permanencia de los Castro en el poder es parte de la estabilidad del régimen, se trata de una monarquía laica, característica de los pueblos que necesitan de un conjunto de símbolos perdurables que den estabilidad a sus procesos. Pero coexiste y se somete al poder popular organizado. ¿Son siempre malas las monarquías? Si las monarquías son malas ¿por qué es buena y democrática Europa que está poblada de monarquías? ¿El voto del pueblo, veleidoso y casi nunca informado, debe ser siempre determinante para la suerte de los países? Si es así, entonces aceptemos a Keiko. 

El pueblo es base de la democracia, pero tampoco es un Dios al que tengamos que rendir pleitesía. Casi siempre se equivoca y elige lo peor, desde el punto de vista de las elites a las que pertenecemos. Porque tiene el hambre que nosotros no tenemos, la inseguridad que nosotros no padecemos, los instintos primitivos de los que huimos, sentimientos y resentimientos distintos de los nuestros. Porque es educado por la educación del Banco Mundial y el ministro Saavedra (dicen que el mejor de los ministros). Eso juega igual con Keiko que con Chávez, con Hitler que con el Brexit en la Inglaterra de hoy. No es un santo, no es mejor ni peor. Y solamente a ese pueblo no podemos entregar la suerte de él mismo. Así como la guerra es un asunto demasiado serio para entregarlo a los militares, la democracia es demasiado importante para entregársela solo al pueblo.

¿Y por qué no discutir sobre Venezuela? ¡Discutamos sobre Venezuela! Un sector de venezolanos, coalición de ricos y de plebe, impulsados unos por la ambición ya conocida y otros por el desabastecimiento y la inseguridad, quiere derribar un gobierno antes de que termine su período presidencial. Los ricos del mundo le juraron la guerra a Chávez antes de que hiciera algo y le hacen la guerra a Maduro porque es heredero de Chávez. Venezuela, lo que se llama Venezuela, es decir el país en sí mismo, no les interesa.

Cuando Hildebrandt y otros critican al gobierno venezolano ignoran u ocultan todas las circunstancias que padece el hermano país: prolongado fenómeno de El Niño, sequía que afecta el abastecimiento eléctrico, violenta caída de los precios del petróleo en una economía monoproductora construida sobre la base de un barril a 100 dólares que ahora está a 30, políticos ambiciosos y corruptos que practican una oposición violenta. Todos los males juntos. Algunos males como la dependencia del petróleo y la corrupción, fueron instalados precisamente por los políticos que quieren revocar a Maduro. Si ellos tomaran el poder, llevarían a cabo un shock como el de 1990 en el Perú, como el Caracazo de Carlos Andrés, y venderían PDVSA y toda Venezuela a los Estados Unidos. Esa película ya la vimos en el Perú. ¿La queremos para Venezuela?


Es importante discutir sobre Cuba y Venezuela. Pero discutir de verdad. Hablemos de las cuestiones de fondo. Es importante porque son experimentos sociales que nos ilustran sobre lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer en América Latina o en cualquier lugar del mundo donde se quiera cambiar las cosas. Mientras tanto, los que no dependemos de los votos ni del dinero, ni le tenemos miedo al chantaje de la prensa concentrada, no tenemos temor en seguir defendiendo los experimentos de Venezuela y Cuba. Al menos, allí hay esperanza. Aquí en el Perú, se trata de una lenta muerte anunciada de la patria y del honor.