sábado, 16 de julio de 2016





Discutamos sobre Venezuela y Cuba


César Hildebrandt ha exigido que Verónica Mendoza se pronuncie contra Venezuela y Cuba en una entrevista con el programa de radio del IDL.

El IDL comparte esta posición, aunque no lo dice explícitamente.

Se sostiene que, para que la izquierda electoral consolide las posiciones ganadas en el último proceso, debe deslindar con los regímenes “autoritarios” de Venezuela y Cuba.

Decirlo así implica aceptar que los regímenes de Estados Unidos, Honduras, México y otras “democracias” latinoamericanas, no son “autoritarios”.

¿Dirán lo mismo los negros y latinos de Estados Unidos, los campesinos de Honduras, los maestros de México y otros ciudadanos de estas democracias? Algunos de ellos probablemente sí. Están satisfechos. Creen que viven en democracias porque no tienen conciencia social y política; o aceptan el régimen establecido porque no se puede hacer otra cosa. Si no, uno puede ir a la cárcel o ser asesinado. Tal como suena, así sucede en Honduras, México, Paraguay. En Cuba no se tortura ni se mata a los opositores. En Venezuela son los opositores los que matan a los chavistas.

No. El ataque frontal tiene que ser contra Cuba y Venezuela. A Hildebrandt no le gustan los Castro ni los Maduro. No le gustan los Castro porque se mantienen en el poder desde hace cincuenta años, ni Maduro porque apoya a los Castro y contra él, como antes contra Chávez, se ha proyectado una imagen de abuso y demagogia.

¿Todo se solucionaría con elecciones bajo el modelo norteamericano en Cuba y con la revocatoria de Maduro en Venezuela? Entonces, cuando eso suceda, si sucede, en Cuba y Venezuela habría un régimen “democrático”, como las demás “democracias” de la región. Todos contentos. ¿Son las elecciones al estilo anglosajón las únicas posibles? ¿No se puede elegir a los gobernantes de otro modo? Miren lo que pasó en el Perú. Terminamos eligiendo entre millonarios elegantes y mafiosos; y hemos votado (los que hemos votado) por uno de ellos. ¿Es eso democrático? Y lo aceptamos y aun nos alegramos. Es un hecho consumado. Una estafa planificada y consumada la del sistema electoral peruano. Pero no nos atrevemos a decirlo porque es políticamente incorrecto.

Cierta izquierda o algún sector democrático se sienten incómodos ante la presencia de Fidel y Raúl Castro en el poder cubano. Pero esa presencia es solo parte y consecuencia de un fenómeno político y militar característico de los tiempos que corren. Discutamos entonces ese fenómeno político y militar.
Si hay que pronunciarse contra los Castro, también habría que hacerlo contra el bloqueo norteamericano, mantenido por cincuenta años contra Cuba desobedeciendo todas las advertencias y condenas de las Naciones Unidas. Claro, se dice que el bloqueo es un pretexto para mantener una dictadura. Bueno, puede ser, entonces pronunciémonos claramente contra el bloqueo y ya no será el pretexto para esa dictadura. Una política de libre comercio, sin malas intenciones, sin agenda por lo bajo, con Cuba, cambiaría radicalmente la situación sin duda. Pero eso desgraciadamente no es posible aun con las conversaciones cubano norteamericanas de estos meses. Lo sabemos pero no lo decimos.

En Cuba no hay elecciones a la peruana ni a la norteamericana. Allí no eligen los millonarios, allí no se compra a los políticos. No es el paraíso de los outsiders, no es la política del escándalo que se hace en la televisión pagada por los comerciantes. Allí para dirigir el país tienes que pasar por el poder popular, por los centros de trabajo y hacer carrera en el partido gobernante. Con sus defectos y errores, con sus silencios sobre lo que no conviene decir, ese es, en realidad, el partido de toda la nación. La permanencia de los Castro en el poder es parte de la estabilidad del régimen, se trata de una monarquía laica, característica de los pueblos que necesitan de un conjunto de símbolos perdurables que den estabilidad a sus procesos. Pero coexiste y se somete al poder popular organizado. ¿Son siempre malas las monarquías? Si las monarquías son malas ¿por qué es buena y democrática Europa que está poblada de monarquías? ¿El voto del pueblo, veleidoso y casi nunca informado, debe ser siempre determinante para la suerte de los países? Si es así, entonces aceptemos a Keiko. 

El pueblo es base de la democracia, pero tampoco es un Dios al que tengamos que rendir pleitesía. Casi siempre se equivoca y elige lo peor, desde el punto de vista de las elites a las que pertenecemos. Porque tiene el hambre que nosotros no tenemos, la inseguridad que nosotros no padecemos, los instintos primitivos de los que huimos, sentimientos y resentimientos distintos de los nuestros. Porque es educado por la educación del Banco Mundial y el ministro Saavedra (dicen que el mejor de los ministros). Eso juega igual con Keiko que con Chávez, con Hitler que con el Brexit en la Inglaterra de hoy. No es un santo, no es mejor ni peor. Y solamente a ese pueblo no podemos entregar la suerte de él mismo. Así como la guerra es un asunto demasiado serio para entregarlo a los militares, la democracia es demasiado importante para entregársela solo al pueblo.

¿Y por qué no discutir sobre Venezuela? ¡Discutamos sobre Venezuela! Un sector de venezolanos, coalición de ricos y de plebe, impulsados unos por la ambición ya conocida y otros por el desabastecimiento y la inseguridad, quiere derribar un gobierno antes de que termine su período presidencial. Los ricos del mundo le juraron la guerra a Chávez antes de que hiciera algo y le hacen la guerra a Maduro porque es heredero de Chávez. Venezuela, lo que se llama Venezuela, es decir el país en sí mismo, no les interesa.

Cuando Hildebrandt y otros critican al gobierno venezolano ignoran u ocultan todas las circunstancias que padece el hermano país: prolongado fenómeno de El Niño, sequía que afecta el abastecimiento eléctrico, violenta caída de los precios del petróleo en una economía monoproductora construida sobre la base de un barril a 100 dólares que ahora está a 30, políticos ambiciosos y corruptos que practican una oposición violenta. Todos los males juntos. Algunos males como la dependencia del petróleo y la corrupción, fueron instalados precisamente por los políticos que quieren revocar a Maduro. Si ellos tomaran el poder, llevarían a cabo un shock como el de 1990 en el Perú, como el Caracazo de Carlos Andrés, y venderían PDVSA y toda Venezuela a los Estados Unidos. Esa película ya la vimos en el Perú. ¿La queremos para Venezuela?


Es importante discutir sobre Cuba y Venezuela. Pero discutir de verdad. Hablemos de las cuestiones de fondo. Es importante porque son experimentos sociales que nos ilustran sobre lo que se debe hacer y lo que no se debe hacer en América Latina o en cualquier lugar del mundo donde se quiera cambiar las cosas. Mientras tanto, los que no dependemos de los votos ni del dinero, ni le tenemos miedo al chantaje de la prensa concentrada, no tenemos temor en seguir defendiendo los experimentos de Venezuela y Cuba. Al menos, allí hay esperanza. Aquí en el Perú, se trata de una lenta muerte anunciada de la patria y del honor.




Hechos consumados, democracia secuestrada



Keiko Fujimori regaló artefactos, cocinas y dinero sistemáticamente en todo el país antes y durante el proceso electoral.
El fujimorismo no ha dado cuenta de los enormes fondos usados en el proceso. Buena parte de sus representantes están involucrados en procesos judiciales. Violaron todas las normas pero fueron mantenidos ilegalmente en el proceso.
Pedro Pablo Kuczynski logró inscribirse ante el Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE sin contar con las firmas suficientes. La denuncia ha sido hecha ante el Colegio de Abogados y el Jurado Nacional de Elecciones por el abogado Ricardo Noriega. Ha sido respondido con el silencio.
El mismo rigor que se aplicó para anular la inscripción de Julio Guzmán no se aplicó para Kuczynski. Se ignora quiénes formaban su partido, en qué congreso fue elegido como candidato y quiénes fueron sus competidores en elecciones internas. Los candidatos que lo acompañaron no fueron elegidos, fueron “fichados”, es decir, contratados como en el fútbol.
Se mantuvo la inscripción del partido aprista a pesar de que no alcanzó el porcentaje de votación necesario. Se le ha concedido vocería en el Congreso, rebajando el porcentaje de votación obligatorio.
Diversas disposiciones fueron aplicadas con carácter retroactivo durante el proceso electoral por el Congreso, la ONPE y el Jurado Nacional de Elecciones. Todo para crear un escenario adecuado a quienes manejan el tinglado.
Estos y muchos otros argumentos sobran para declarar nulo el proceso electoral peruano de 2016. ¿Qué no se puede? Hay un antecedente: el proceso electoral austriaco. Allí el Tribunal Constitucional anuló las elecciones del 22 de mayo en que ganó el ecologista Norbert Hofer, por irregularidades que, comparadas con las peruanas, serían un juego de niños.
Pero todo está consumado. Los fujimoristas no reclaman porque, debido a la cifra repartidora, han obtenido una mayoría parlamentaria que no les corresponde. Los pepekausas no reclaman por razones obvias: ganaron. La izquierda no reclama porque probablemente fue beneficiada por los votos de Guzmán en la primera vuelta, resultó siendo la tercera fuerza electoral y tiene más de veinte representantes. Todos contentos. Menos los electores.
Es indiscutible que se trató de un proceso que condujo a obligar al país, incluida la izquierda, a elegir entre dos opciones de derecha. Lograron construir el escenario ideal para mantener las cosas como están.
Los hechos están consumados. Y ahora quedamos presos de Kuczynsky que tiene el Ejecutivo y de Fujimori que tiene el Congreso. En la izquierda electoral, desgraciadamente, ya empiezan a pelearse como siempre. La inscripción de candidaturas nuevas y alternativas para el 2021 es prácticamente imposible excepto si uno es millonario.

La democracia peruana ha quedado secuestrada. La tarea futura será no solo luchar por los intereses del pueblo sino combatir a los secuestradores.

sábado, 5 de marzo de 2016

VENEZUELA, CHÁVEZ
Ponencia presentada en el Conversatorio que
recordó los tres años de la muerte de Hugo Chávez

Héctor Béjar


Tuve las primeras referencias sobre Hugo Chávez en 1989, por mi amigo Andrés Soliz Rada, quien era en ese entonces Director de la Agencia France Presse en La Paz Bolivia y asesor del comunicador y líder popular Carlos Palenque, conocido como el Compadre, fundador del partido Conciencia de Patria. A la cabeza de miles de hombres y mujeres aimaras, Palenque  rompía el dominio político del MNR de Víctor Paz y Juan Lechín y estremecía la política boliviana. Fue el antecedente del fenómeno Evo Morales.
Soliz Rada, quien sería años después el primer ministro de energía de Evo, me mostró una entrevista hecha a un Teniente Coronel venezolano llamado Hugo Chávez Frías en una revista argentina después del Caracazo de 1989, en que éste argumentaba una posición radicalmente diferente al neoliberalismo en auge en esos años. Las declaraciones eran notables por su novedad y valentía: nadie se atrevía a cuestionar en aquellos días de Fukuyama, los dogmas neoliberales que Pinochet, Thatcher, Reagan, paradigmas de las derechas latinoamericanas mostraban, cual modelos exitosos que el mundo debía seguir. Estaba por iniciarse la época del consenso de Washington.
Después pude ver a Chávez en México en 1991 durante su destierro. Nos alojábamos en el mismo lugar y lamento no haberlo abordado para conversar sobre su país y América Latina, porque estuvimos a pocos metros de distancia en el lobby de aquel hotel. Un ingeniero desconocido para la política peruana, Alberto Fujimori, acababa de derrotar a la estrella mundial Mario Vargas Llosa y había desencadenado un shock tan despiadado como el que Carlos Andrés Pérez lanzó sobre el pueblo venezolano. Debilitado por el terrorismo de Sendero Luminoso, el pueblo peruano no había reaccionado como el de Caracas. No tuvimos caracazo sino inanición, impotencia, angustia.
Ocho años después, en diciembre de 1999, cuando se aprobó la nueva Constitución venezolana, Carlos Franco, mis compañeros y yo, fuimos en el Perú los primeros en publicar un suplemento especial dedicado a Venezuela en el número 86 de nuestra revista Socialismo y Participación. Incluimos artículos de Gabriel García Márquez, Tomás Eloy Martínez, el tucumano autor de La novela de Perón y Santa Evita; un texto de Ignacio Ramonet y un violento ataque de Mario Vargas Llosa.
García Márquez decía en el artículo El enigma de los dos Chávez: …el Presidente se despidió con su abrazo Caribe y una invitación implícita. Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.
Todos dudaban, tenían desconfianza. Incluso Gabo.

UNA PARTE DE LA IZQUIERDA NO QUERÍA A CHÁVEZ

Acosada por el neoliberalismo, marcada por las dictaduras sangrientas de Pinochet, Garrastazú y Videla, la izquierda latinoamericana no quería a Chávez. Estuve presente cuando el Foro Social Mundial realizado en Porto Alegre en 2001, promovido por organizaciones brasileñas próximas al PT de Lula,  entonces candidato a la Presidencia por tercera vez, le negó la entrada; y él tuvo que hablar en una inmensa manifestación realizada en otro coliseo, lejos de donde se reunían las luminarias que empezaban a oponerse a la globalización capitalista. Como creían en el paradigma de la democracia parlamentaria europea, especialmente la española del Pacto de la Moncloa y el PSOE, no querían a Chávez; veían en él a un caudillo y un militar, un proyecto de autócrata. El modelo era todavía Felipe González, un atildado político europeo, no un militar mulato como Chávez, que hablaba fuerte y con acento caribeño, y decía las verdades, no eufemismos. Sonaba mal, estaba fuera del contexto deseado. El denominado populismo latinoamericano era condenado por los latinoamericanos.
No era un problema nuevo. Tampoco Perón, Torres, Torrijos y Velasco fueron queridos por esa izquierda. El teórico argentino Ernesto Laclau, cuyos amigos murieron en las guerrillas de Salta, ha escrito sobre esa posición su bello y profundo libro La razón populista, en que explica finalmente cómo, detrás de la palabra populismo, se esconde un desprecio aristocrático por las heterogéneas y morenas masas latinoamericanas.
A iniciativa de Linda Lema formamos junto con el general Rodolfo Robles Espinoza, el que denunció arriesgando la vida la existencia del criminal Grupo Colina, el historiador Juan José Vega y el pintor Ángel Chávez, el primer grupo peruano de apoyo a la revolución bolivariana; y como miembros de ese grupo asistimos al Congreso Anfictiónico llevado a cabo en la Universidad de Panamá. Llegó un avión lleno de entusiastas venezolanos y con ellos tuvimos varios días de discusión.

CHÁVEZ FUE UNA EXCEPCIÓN

Una de las características del mundo contemporáneo es que han desaparecido las figuras carismáticas, singulares. Dirigentes opacos, mediocres, se han hecho cargo de gran parte del mundo, aceptan y promueven guerras criminales, matan y hacen matar a miles de personas en medio de la indiferencia del planeta. Son las gentes que los propietarios del sistema capitalista mundial necesitan para que administren sus intereses. Esos gobernantes son dóciles con los grandes y duros con los débiles. Hugo Chávez fue la excepción, es el héroe latinoamericano de estos días y como tal, pasará a la historia.
Chávez logró la hazaña de obtener el respaldo de la mayoría del pueblo venezolano a una posición y actitud revolucionaria, ganó especialmente a los pobres, que vivían trepados a los cerros de Caracas en una miseria indescriptible en uno de los países más ricos del mundo por su petróleo, la Venezuela saudita, la del Punto Fijo. Puso encima de la mesa los verdaderos problemas de América Latina. Sobrepasó  largamente por su franqueza y audacia la posición correcta de entonces: la línea reformista de la democracia cuyo modelo era la Concertación chilena. Sin generar competencias o rivalidades en el campo democrático, se planteó objetivos más audaces, latinoamericanos y universales, más ambiciosos que el indigenismo de Evo o la revolución ciudadana de Correa.
Lo que distinguió históricamente a Chávez fue su capacidad de liderazgo en América Latina, la estrategia de unidad continental independiente del poder imperialista, que él planteó. Mencionó repetidas veces la palabra imperio que nadie se atrevía a pronunciar en los medios oficiales. Volvió a hablar fuerte y promover revolución.
Para América Latina, su desaparición significó la partida del líder, el hombre capaz de guiar a nuestros países a una coordinación práctica, con sentido.  Con su muerte prematura ha desaparecido, esperamos que solo temporalmente, ese liderazgo que nuestra región necesita.


LOGROS DE LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA

En Venezuela, Chávez:
Ganó 13 consultas comiciales presidenciales, regionales y municipales.
Triunfó en seis referendos.
Organizó un sistema electoral automatizado, uno de los más avanzados del mundo.
Logró incorporar un voto voluntario de 19 millones de electores con 80.99% de participación en 2013.
Organizó 40,000 consejos comunales, 1401 comunas, 1294 salas de batalla, 28791 movimientos sociales, 71521 organizaciones populares.
Convirtió a Venezuela en Territorio libre de analfabetismo según la Unesco. Logró reducir a 2.5% la desnutrición en menores de 5 años.
Mantuvo la educación y la salud gratuita como objetivos y realidades principales de su gobierno.
Organizó 886 infocentros para información tecnológica. 3 millones de computadoras en manos de niños escolares. Todo para que la tecnología informática sea transferida al pueblo.
Benefició a 2 500 000 pensionados.
Convirtió a Venezuela en país líder en CELAC, UNASUR, ALBA, PETROSUR, PETROCARIBE y Banco del Sur[1].
Logró construir un millón de viviendas para el pueblo. En diciembre de 2015 la revolución bolivariana entregó en la Parroquia Caña de Azúcar del estado de Aragua la vivienda número un millón construida por la Gran Misión Vivienda.
Pero sobre todo: recuperó PDVSA, una de las petroleras más grandes del mundo; y la mantuvo en y para Venezuela. Eso es lo que no le perdonan.




UNA PERSONA, UNA VIDA

Chávez nació en Sabaneta, Barinas, un pueblo del llano el 28 de julio de 1954; murió en Caracas el 5 de marzo de 2013.
Fue jugador de béisbol, monaguillo, aficionado a la pintura, la música, buen cantante, recordamos sus canciones ante las multitudes, gran lector, conocedor de la literatura y el teatro. Gran orador. Tiene, decía García Márquez en el artículo citado, un gran sentido del manejo del tiempo y una memoria con algo de sobrenatural que le permite recitar de memoria poemas de Neruda o Whitman y páginas enteras de Rómulo Gallegos.
Ingresó al Ejército Nacional de Venezuela en 1971, en pleno proceso revolucionario peruano, cuando el Perú estaba bajo el gobierno de Juan Velasco Alvarado, militar al que siempre admiró. Frecuentemente llevaba en uno de los bolsillos  de su casaca el pequeño libro azul con las Bases ideológicas de la revolución peruana.
Fue un hombre culto. Profesor  de estudios superiores. Hizo una maestría en Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar en 1989 y 1990.
No fue un aventurero de la política ni un outsider electorero. Casi veinte años antes de llegar al poder, a los veintitrés años, fundó, con otros cinco colegas militares, el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, MBR-200, en conmemoración de los doscientos años del nacimiento de Bolívar en 1783. Con los capitanes Felipe Acosta y Jesús Urdaneta repitieron, actualizándolo, el juramento de Bolívar en el Monte Aventino: hasta que rompamos las cadenas que nos oprimen y oprimen al pueblo por voluntad de los poderosos.
Después del Caracazo en 1989, intentó, junto con otros militares del MBR-200, un golpe de Estado contra Carlos Andrés Pérez. Fracasó.
Estuvo encarcelado durante dos años y fue indultado por el presidente Rafael Caldera.
Fue candidato a la Presidencia de la República en 1998 con el apoyo del Movimiento V República (MVR) y se convirtió en presidente en 1999.
Fue Presidente de la República Bolivariana de Venezuela desde el 2 de febrero de 1999 hasta su muerte en 2013. Durante esos catorce años logró que cambie la conciencia del mundo político y de gran parte del pueblo latinoamericano cuando planteó el objetivo de lograr el Socialismo del siglo XXI.
En el gobierno, Chávez no dejó de luchar, desde el primer momento hasta el último día de su vida. Lo hizo siempre movilizando al pueblo.
En el comienzo, convocó a redactar una nueva Constitución que fue aprobada en 1999 por un Referéndum con más del 80% de votación.
Una nueva campaña popular culminó en un segundo referéndum constitucional que ratificó la nueva Constitución con el 71,78% de los votos.

Se casó dos veces. La primera con Nancy Colmenares, con la que tuvo tres hijos: Rosa Virginia, María Gabriela y Hugo Rafael.  Después casó con la periodista Marisabel Rodríguez, madre de su última hija, Rosinés. Se separó  de ella desde 2003.

Rompiendo los prejuicios instalados por la guerra fría, en septiembre 2001 convocó en Caracas la Segunda Cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). A finales de octubre recibió en la capital a Fidel Castro. A principios del 2001 realizó una gira por el Asia, buscando relaciones con los países emergentes.
Logró hacer aprobar mediante un Decreto Habilitante del Congreso, la Ley de Tierras,  (Reforma agraria), una nueva Ley de Hidrocarburos y la Ley de Pesca entre otras 49 leyes. La Fedecámaras y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), se opusieron. La oligarquía venezolana, los adecos y copeyanos, se movilizaron contra él.
Cuando declaró que en Afganistán "No se puede combatir el terror con más terror" Estados Unidos llamó a su embajadora en Caracas y se convirtió en su enemigo. Para los Vargas Llosa, Toledo, García, de la Rúa; para los Felipe González y Castañeda, Chávez se convirtió en el mismo demonio. Fue el diablo latinoamericano de esta época. Chávez no excluye al diablo de su agenda revolucionaria, decía Tomás Eloy Martínez.
Una campaña multimillonaria y despiadada fue desencadenada contra él.
EL GOLPE DE 2002

En enero de 2002 renunció Luis Miquilena, su ministro del Interior y antiguo líder de la marxista URD Unión Republicana Democrática. El 5 de marzo, Fedecámaras, la CTV, la Universidad Católica Andrés Bello y la cúpula de la Iglesia Católica, firmaron un pacto contra Chávez.
El 11 de abril,  el general Efraín Vásquez, comandante del ejército venezolano, apareció en la televisión rodeado por altos mandos y anunció que a partir de esos momentos desconocía a Chávez como presidente. Este grupo de militares puso como fugaz presidente al industrial  petroquímico venezolano Pedro Carmona, Presidente de Fedecámaras, la CONFIEP venezolana.
Carmona derogó las 41 leyes dadas por el gobierno de Chávez, destituyó todos los poderes del Estado, cerró el canal estatal de televisión y rompió la cooperación con Cuba.
La República de Lima tituló su revista dominical del 14 de abril del 2002 llamando a leer un artículo firmado por Oscar Miranda: Autócrata venezolano cavó su propia tumba. Los demócratas venezolanos resolvieron la crisis en las calles…el régimen despótico disfrazado de democracia reveló su verdadera sustancia: la de una dictadura asesina y criminal…Y una leyenda debajo de la foto en colores: Pedro Carmona, el hombre en cuyas manos está el futuro del país.
El diario cayó en el ridículo. Cuando el suplemento salió aquel domingo al público, Chávez ya había sido restituido en el poder por el pueblo. No pudieron evitar la circulación de sus mentiras.
Chávez fue restituido en el poder por una masiva movilización popular.
Entonces se produjo el paro petrolero y la oposición se atrincheró en la Plaza Altamira de Caracas entre diciembre de 2002 y febrero de 2003.
Toda la vida de Hugo Chávez fue de lucha. Toda la vida de la revolución bolivariana que él empezó y que ahora continúa es de combate. No es de conciliación ni de traición. En medio de un continente de medias tintas, ellos optaron enfrentarse a los poderes que dominan nuestras naciones y llamar a las cosas por su nombre. Esa actitud dividió a Venezuela en dos polos: el revolucionario y el contrarrevolucionario.
La última elección realizada con Chávez en vida se realizó el domingo 16 de diciembre de 2012, cuando eligieron a los gobernadores de cada entidad federal y a los legisladores a los Parlamentos de éstas, optando para el período 2012-2016. Los resultados oficiales dieron una victoria del PSUV en 20 de 23 gobernaciones de estados y mayoría parlamentaria en 22 de 23 consejos legislativos estadales. La oposición obtuvo tres gobernaciones y un consejo legislativo (Amazonas). Henrique Capriles, el líder de la oposición, mantuvo la gobernación de Miranda. Estas fueron las primeras elecciones regionales venezolanas en las que el presidente Chávez no pudo hacer campaña por sus candidatos desde 1998. Había sido atacado por el cáncer.
Debido a su delicado estado de salud, Hugo Chávez delegó la mayoría de sus responsabilidades en su vicepresidente Nicolás Maduro, hoy Presidente de Venezuela Bolivariana.
En marzo de 2013, tuvo que regresar a la lid y hacer campaña padeciendo un agresivo cáncer cuyo verdadero origen algún día se conocerá. Fue un héroe y un mártir durante sus últimos meses. 

La Revolución Bolivariana vive hoy momentos dramáticos. Contra Venezuela y contra el recuerdo de Chávez continúa y se agudiza la guerra económica, política y mediática que los poderes establecidos le declararon desde el comienzo.
Yo tengo una posición crítica respecto de lo hecho y dejado de hacer por los gobiernos progresistas de América Latina porque creo que debemos estar atentos a sus errores y limitaciones.
Está a la vista que esos gobiernos se salieron del libreto marcado por el imperio, aprovecharon una coyuntura favorable para orientar la economía de sus países en un sentido popular.
No quisieron o no pudieron ir más allá. Venezuela fue la excepción y está pagando el precio. Brasil y Argentina distribuyeron ingresos en una etapa propicia, favorecidos por los altos precios de las materias primas. Pero aplicaron políticas económicas keynesianas e inflacionarias que, desde mi punto de vista, deben ser revisadas, no para sustituirlas por medidas monetaristas y friedmanianas, sino desde la perspectiva del cambio revolucionario. El gran John Maynard Keynes cuestionó la economía capitalista clásica y neoclásica: pero lo hizo en países capitalistas como Inglaterra y Estados Unidos para resucitar el capitalismo enfermo de recesión, no para construir socialismo.

LÍMITES Y AMENAZAS PARA LOS GOBIERNOS PROGRESISTAS

Los gobiernos progresistas están amenazados por el poder militar, económico y mediático de los dueños del mundo, limitados por economías débiles y colonizadas y por pueblos alienados y faltos de conciencia. Por eso no llegaron a tocar la base de la injusticia social y del poder de las oligarquías en América Latina: las inmensas fazendas del Brasil, el poder de la oligarquía soyera en Argentina y Uruguay, el ejército pinochetista en Chile, el poder terrateniente en Ecuador, estructuras de la propiedad de la tierra y de los recursos naturales que son la base del poder imperial. Solo Chávez y Venezuela se animaron a pasar el límite cuando recuperaron PDVSA y convocaron al poder popular con una agenda abiertamente socialista. Pero la base petrolera es efímera, variable y endeble en términos históricos. Y es difícil pensar que la introducción abusiva y criminal del petróleo de esquisto no hayan sido instrumentos de la manipulación imperial contra la Rusia de Putin y la Venezuela de Maduro.
Es difícil decir todo esto desde un país como el Perú, en que los izquierdistas no hemos sido capaces de superar nuestros propios defectos; y con ese egoísmo tribal  que nos caracteriza, hemos permitido y seguimos permitiendo que nuestros gobiernos estén entre los más cavernarios de América Latina. La esclavista clase alta peruana odió y odia a Chávez tal como odió y odia a Bolívar.
Pero cuando hablamos de nuestra solidaridad con el proceso venezolano en las buenas y en las malas, no podemos dejar de recordar la advertencia de César Vallejo: cuídate del leal ciento por ciento. Cuídate España de tu propia España. Nuestra solidaridad con Venezuela no es, no debe ser ciega. Somos solidarios, no hinchas. Debemos ser conscientes, no integrantes de barras bravas.
Podríamos decir entonces Cuídate América Latina de tu propia América Latina. Cuídate Venezuela de tu propia Venezuela. Cuídate izquierda de tu propia izquierda.
Pero esa posición crítica, que debe hacer el balance de las políticas públicas que las izquierdas latinoamericanas y los denominados populismos han hecho desde los gobiernos de Perón, Allende, Siles, Goulart y el primer García,  con similares consecuencias de inflación y desabastecimiento para nuestros pueblos, esa posición crítica, no debe significar indiferencia. Mantenemos una total solidaridad con la Venezuela de hoy y con su pueblo.
Acabemos con ello. No es el tema de esta noche.
Es la hora de recordar a Hugo Chávez. Rememorar su heroísmo civil (siendo militar) y su martirio. Es la hora del apoyo a las luchas diarias que los compañeros venezolanos libran en defensa de su revolución, que vemos como la nuestra. Estamos y estaremos con ustedes. Y decimos con ustedes: ¡hasta la victoria siempre, Comandante!



[1] Datos de la embajada venezolana en México.

jueves, 3 de marzo de 2016

El outsider falso



Hector Béjar


La vieja generación de políticos la está pasando muy mal. García, Flores, Toledo, PPK, Flores Araoz, van camino del desván de las cosas inútiles. El proceso electoral del 2016 puede estar señalando el fin de un ciclo político, de una generación de hombres y mujeres que están en el sistema desde la Constituyente de 1979. Alan García fue diputado en los ochenta y Lourdes Flores saltó a la política defendiendo a los bancos en 1985. Toledo irrumpió en los 2000 cuando encabezó electoralmente la oposición a la re reelección de Fujimori, cuando Keiko era la “primera dama” de la dictadura.

EL FALSO OUTSIDER

Ahora Julio Guzmán se anuncia a sí mismo como “el outsider”. Es el intento de quienes manipulan el sistema para sustituir a la generación que se va irremediablemente por otra que siga haciendo lo mismo. Guzmán sería un rostro más vendible en términos mediáticos que la hija de un ex presidente encarcelado por crímenes de lesa humanidad y corrupción. Cambiar para no cambiar.
Guzmán no es ni nuevo como dice ni reformador del sistema como pretende.
Según César Hildebrandt, Julio Guzmán ha sido consultor del Banco Interamericano, Viceministro de la Producción, Secretario General de la Presidencia del Consejo de Ministros, socio de la consultora Deloitte & Touche, consultora privada del Ministerio de Salud, la Presidencia del Consejo de Ministros, el Poder Judicial y el MEF, militante o por lo menos asiduo participante del Partido Nacionalista bajo los auspicios de Nadine Heredia e inquilino del “vientre de alquiler” llamado Todos por el Perú, partido fantasma de Drago Kisic y Gonzalo Aguirre, de la consultora Macroconsult. Para inscribirlo pretenden hacer creer que el partido existe. Guzmán es una creación mediática y su partido, una invención. Pretende entrar al sistema sin DNI, pateando la puerta.
Guzmán ha dicho que la consulta previa no le gusta. Aguirre ha afirmado que el trabajo de los jóvenes, ya “flexible”, se debe flexibilizar más. Guzmán quiere iniciar relaciones prioritarias con el Israel guerrero y criminal.

LOS YUPPIES EN LA PRESIDENCIA

Esta iniciativa de Macroconsult fue acogida y apoyada por quienes manejan desde hace muchos años el Ministerio de Economía, de Educación y los ministerios de alivio a la pobreza. Ahora estos consultores interesados solo en el enriquecimiento personal ensayarán, si triunfan, manejar la presidencia de la República.
Con Guzmán llegarían a la presidencia los yuppies (jóvenes profesionales urbanos en ascenso social) del pasado reciente que ahora bordean los cincuenta años. Es una nueva generación acostumbrada a parasitar el Estado y a buscar el enriquecimiento personal antes que el servicio al país. No tienen más bandera que la de mantener y mejorar su propio estatus, su situación social.
César Acuña es el empresario cholo emergente. Es un ladrón de textos como otros son ladrones de dinero mediante metodologías diversas. Pero la plata no le cae sola. Él la hizo a su manera desde la provincia y por eso la Lima alta, la de los empresarios grandes, sus abogados y burócratas, lo detesta y hace todo lo posible por desalojarlo de su club exclusivo. No depende de nadie. Como Donald Trump en los Estados Unidos, tiene su propio dinero, no necesita pedir favores porque puede comprar todo en una sociedad donde todo se compra y se vende. Pero su misma presencia de cholo provinciano emergente es inadmisible en el mundo limeño de los malls, los celulares y las cuatro por cuatro. La derecha lo aceptaría solo en un caso extremo, como tabla de salvación. Pero no se encuentra en esa situación. Domina el campo electoral y se da el lujo de ir dividida.
Se reclaman “de izquierda”, cuatro candidatos: Simon, Verónica, Santos y Cerrón. Si ninguno de estos partidos logra superar el 5% en estas elecciones, la izquierda será borrada del sistema político por muchos años. Verónica aparece con mayores posibilidades según las encuestas. Pero las encuestas son dudosas y son parte de la campaña. Mediante las encuestas, los grandes tratan de inducir al electorado hacia el elenco político que la derecha quiere.

¿IZQUIERDA MODERNA?

Quienes promueven a Verónica quieren una izquierda “moderna”. Se ha pronunciado en ese sentido el propietario del Diario Uno. Ignoran que el modernismo, la modernidad, es algo ya superado en el mundo teórico y político, porque lo moderno ha fracasado en todas partes con la ciencia criminal de las armas tecnológicas, la industria contaminante y la agricultura envenenadora de suelos. Lo “moderno” viene del siglo XIX capitalista, del peor industrialismo. Estas son nuevas épocas, requieren de una elaboración teórica mucho más refinada y de una recuperación de los valores que el modernismo despreció y eliminó. No se trata de “modernizar” sino de abandonar los egoísmos, estudiar seriamente el país y retomar los valores de solidaridad, generosidad y amplitud de miras que todo movimiento renovador debe tener. Y el modernismo es más egoísmo, más competencia, más ignorancia, más individualismo.

SISTEMA BLOQUEADO

La derecha está trabajando para una ilegalización “legal” de los inconformes  con su sistema o para disfrutar de una oposición domesticada, alejada de los “malos ejemplos” de Cuba y Venezuela. Moldea y modula el sistema político para que se adecúe a sus intereses. Quiere una democracia cautiva.
En la práctica, el pueblo del Perú ya tiene cerrado el acceso al sistema político. Crece la conciencia de esa realidad, incluso en políticos tradicionales como Ricardo Belmont y Alejandro Toledo que amenazan con denunciar todo el proceso como un gran fraude. Asqueado, César Hildebrandt ha llamado a votar en blanco.
La democracia peruana es, en realidad, una dictadura de las empresas, una autocracia de la concentración mediática que ahora incluye a las encuestadoras; y una plutocracia. En ella, la corrupción no es un accidente de algunos o un mal pasajero. Es una enfermedad crónica, incurable. La corrupción es parte de un sistema en que el total de lo que hace el Estado está privatizado, en manos de todo tipo de empresas, grandes y chicas, que sobornan y son sobornadas.

Es la denuncia de ese sistema y la construcción de una gran fuerza popular la tarea que deberíamos plantear.  Si esa tarea se hubiese iniciado desde la caída de Fujimori el 2000, ahora tendríamos una fuerza popular organizada y una perspectiva viable de gobierno. La situación de hoy es perversa. Estamos pagando las consecuencias de lo que hicimos mal y de lo que no hicimos.

sábado, 6 de febrero de 2016

CUBA, ANTES DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA



Héctor Béjar[1]


Cuba, uno de los primeros puntos de arribo de Cristóbal Colón a América, tierra de siboneyes y taínos, Capitanía General desde el siglo XVI, fue el último país latinoamericano en independizarse de España y esa circunstancia convirtió a la isla en el punto preferente y más importante de contacto e influencia de la corona de Madrid en esta parte del mundo durante la mayor parte del siglo XIX cuando el resto del territorio colonial ya se había convertido en un grupo de repúblicas independientes. Desde el punto de vista de independencia y dependencia colonial, los cubanos fueron los primeros y los últimos. Desde el punto de vista de la revolución socialista americana, son los primeros. Hay continuidad histórica entre la guerra por la independencia de España y la independencia de los Estados Unidos.
Anotemos que también, antes del siglo XIX, Cuba fue la puerta de entrada y de salida entre Europa y América.
Cuando el poder de los Austrias pasó al de los Borbones al final del siglo XVIII, la escolástica de los Austrias fue renovada por la versión borbónica de la ilustración francesa, dentro de los límites del catolicismo en casi todo el mundo hispano, y también en Cuba. Si en el Perú tuvimos la Sociedad de Amantes del País, precursora de nuestra independencia política de España, Cuba tuvo la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Si tuvimos nuestro Real Convictorio de San Carlos desde 1770, semillero de quienes participaron en nuestra independencia, Cuba tuvo el Real Seminario Conciliar de San Carlos y San Ambrosio desde 1774, donde estudiaron Félix Varela y Morales y su discípulo José Antonio Saco y López Cisneros.
José Agustín Caballero (1762 – 1835), fue introductor de Locke, Condillac y Newton en el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Fue precursor de la educación primaria gratuita y cofundador del primer periódico de Cuba, el Papel Periódico de La Habana, fundado en 1790. Fue maestro de Félix Varela y José de la Luz y Caballero.
El padre José de la Luz y Caballero (1800 – 1862) reformó la enseñanza escolástica en el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Fue un precursor de los estudios experimentales que ya eran necesarios en esos años para sostener la calificación de los obreros y técnicos en la creciente industria azucarera.
Mientras otras colonias habían producido oro y plata, Cuba producía azúcar, el oro blanco, a partir de la caña que fue llevada por Colón en su segundo viaje. Cuba fue el primer país en tener ferrocarriles que fueron instalados para abastecer de caña a unos 1000 ingenios alrededor de 1830[2].
De la Luz Caballero perteneció a la generación cubana de la Real Sociedad Patriótica de La Habana o Real Sociedad Económica de Amigos del País, sociedad que fue fundada a iniciativa de Carlos IV en 1793 y trabajó hasta 1896 sobre economía, naturaleza y sociedad, convirtiéndose en un centro de los intelectuales y científicos criollos.
De la Luz y Caballero llamó a hacer ciencia para la patria. Como sostienen muchos autores cubanos, en Cuba, desde muy temprano, el concepto de ciencia apareció unido al concepto de patria; y el concepto de independencia significó autonomía y obtenerla sin ayuda externa. La patria, no el egoísmo que busca la utilidad monetaria, operó desde el comienzo como el elemento mediador entre la ciencia y la realidad.
El sacerdote católico Félix Varela y Morales (1787 – 1853), continuó el trabajo académico de su antecesor diferente del escolasticismo, en el Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Fue el primero que utilizó el castellano y no el latín en sus clases, y también introdujo la experimentación en los estudios. Fue con Varela que nacieron los estudios científicos, sociales y políticos cubanos sobre una base ética y nacional.  Introdujo el estudio de las ciencias. A estos cambios José Antonio Saco, su discípulo, los calificó como una revolución en el pensamiento cubano. En La filosofía cubana se dice que “José de la Luz y Caballero definió a Varela como "nuestro verdadero civilizador" y quién "nos enseñó primero en pensar". José Martí lo llamó "patriota entero"[3]. Varela sostenía que los cubanos debían estudiar lo más importante de la producción de ideas en el mundo teniendo como referente la realidad inmediata, y usando el método que les permitiera conocerla. Afirma Eduardo Torres Cuevas: “El carácter electivo del pensamiento Vareliano, basado en el arte de razonar y en la experiencia, permitió trazarle un rumbo propio al pensamiento cubano. Necesariamente esta actitud implicaba el desarrollo de una conciencia cubana[4].
Varela fue diputado a las Cortes de Cádiz en 1822 y después tuvo que exiliarse a Estados Unidos por haber votado contra la decisión real de entregarse a la invasión napoleónica.
Desde su periódico "El Habanero" editado en Filadelfia, combatió la esclavitud, defendió la independencia de América e inició la idea de que Cuba debía ser independiente tanto de España como de los Estados Unidos y que “esa independencia sólo sería real si se lograba con los propios medios y por los propios naturales”[5].
En el cenotafio de mármol que contiene sus huesos, la juventud estudiantil de 1911 hizo grabar las siguientes palabras en latín: “Aquí Descansa Félix Varela. Sacerdote sin tacha, eximio filósofo, egregio educador de la juventud, progenitor y defensor de la libertad cubana quien viviendo honró a la Patria, y a quien muerto sus condiscípulos honran  en esta Aula Magna[6]. 
La lucha intelectual por la independencia continuó durante todo el siglo, mientras en el continente nacían las repúblicas. José Manuel Mestre (1832 – 1866) fue profesor de filosofía en la Universidad de La Habana, se incorporó a la lucha por la independencia en 1868.
El sabio laico José de la Luz, fue director del periódico El Salvador entre 1848 y 1862.
Lorenzo Erbiti publicó su Caracterización del orden social en 1900.


Cuba obtuvo su independencia de España luego de una larga guerra al final del siglo XIX.
Hay una vinculación entre Cuba y el Perú en esa guerra.
Leoncio Prado Gutiérrez, hijo de Mariano Ignacio Prado, combatió contra los españoles desde los doce años en el Regimiento de Lanceros de la Unión que dirigía su padre. A los trece años participó en la batalla de Abtao bajo el mando de Manuel Vilar, contra la escuadra española que pretendía reconquistar el Perú. Fue ascendido a alférez el 2 de mayo de 1866. Como estudiante del colegio Guadalupe encabezó la primera rebelión estudiantil contra el tiránico régimen del colegio. Fue enviado lejos a la selva, a explorar la región del Pozuzo. Derrocado su padre viajó a estudiar a Richmond en los Estados Unidos donde se enteró de la situación de Cuba y se unió a los revolucionarios cubanos en 1874 junto con sus hermanos Justo y Grocio. Presentó al Gobierno de Armas de Tomás Estrada Palma su proyecto de capturar los buques de bandera española y fundar una armada cubana para hacer realidad un 2 de mayo cubano, es decir una repetición del triunfo de las fuerzas peruanas y chilenas contra la flota colonial. Escribe en una de sus cartas: "Para ser completa la emancipación de la América Colonial, el mar Atlántico reclama un 2 de mayo tan americano y concluyente  como lo tuvo el mar Pacífico en las aguas del Callao. 
Estrada le rehusó el apoyo. Junto con diez jóvenes cubanos el 7 de noviembre de 1876 tomó la nave de guerra Moctezuma defendida por 60 tripulantes, asumió el mando, izó la bandera de Cuba independiente y le cambió el nombre del buque, de Moctezuma a Carlos Manuel de Céspedes. A partir de ese momento, perseguido por los españoles, el Céspedes emprendió una verdadera odisea por los mares del Caribe, Honduras y Nicaragua. Agotado el carbón y rodeado por los españoles, hizo desembarcar a los prisioneros e incendió el buque. Leoncio Prado y algunos de sus compañeros se salvaron caminando de noche por los manglares y pasando las más grandes penalidades.
Era el hijo de un presidente peruano combatiendo bajo las banderas de la Cuba independiente con el pleno apoyo de su gobierno. Como consecuencia de la victoria de 1866, el gobierno de Prado determinó ayudar a la culminación de la independencia de todas las colonias españolas. Por eso, después de su acción en Cuba, Leoncio Prado empezó a organizar una expedición a Filipinas. Pero debió regresar al Perú para actuar como guerrillero contra el invasor chileno en la Guerra del Pacífico, donde murió heroicamente luego de ser capturado herido.

Enrique José Varona (1849 – 1933).
Otra relación entre Cuba y Perú se da a través de uno de los líderes intelectuales de la independencia Enrique José Varona. La nieta de Varona, Dora Varona, poeta y narradora, fue esposa de nuestro gran novelista Ciro Alegría.
En Nueva York, Enrique José Varona fue jefe de redacción del periódico Patria a pedido de José Martí en 1895. Fue Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, autor del Plan de Enseñanza Secundaria de 1898, que se mantuvo vigente hasta 1940. Una vez instaurada la independencia en 1903, fue profesor de lógica, filosofía y sociología en la Universidad de La Habana. Fue el líder espiritual y el paradigma de la juventud en la revolución contra la dictadura de Gerardo Machado en 1930. Sus Conferencias filosóficas además de muchos otros libros sobre filosofía, lógica y moral, fueron publicadas en tres series en 1880, 1886 y 1888. En 1921 pronunció su discurso sobre El imperialismo yanqui en Cuba. En 1923 participó en la fundación de la Federación de Estudiantes Universitarios FEU a solicitud de Julio Antonio Mella.
El filósofo cubano Humberto Piñera dice que Varona residió físicamente en Cuba pero estuvo al tanto de los últimos avances del pensamiento europeo, lo que le dio una vasta cultura humanista y filosófica. Se hizo positivista no por imitación sino como resultado de una libre e ilustrada elección. Alcanzó una clara madurez intelectual que le permitió elaborar una forma personal e independiente de positivismo en que manifestó discrepancias con algunos de los pensadores positivistas del naturalismo materialista y agregó sus propios descubrimientos y proposiciones, especialmente en psicología y lógica. Impugnó la clasificación comteana de las ciencias haciendo ver que hay retroalimentación entre las generales y las especializadas y defendió la lógica inductiva. Se puede afirmar que el suyo fue un positivismo crítico. Fue un laico radical y antimetafísico y estuvo en contra de convertir el positivismo en una religión[7].

José Martí Pérez (1853 – 1895)
Intelectualmente, el siglo XIX latinoamericano se abre con Simón Bolívar que libera a las que serían después seis repúblicas y se cierra con José Martí, el iniciador de la última guerra de independencia del siglo, en Cuba. Ambos, Martí y Bolívar, fueron filósofos, republicanos, liberales, anti imperialistas; y expusieron sus ideas en pulcros y argumentados textos, escritos a lo largo de sus vidas intensas. Ambos propusieron la unidad de los países latinoamericanos y señalaron el peligro que representaba para ellos la naciente potencia de los Estados Unidos de Norteamérica. Las obras de Martí, político, narrador y poeta, han sido publicadas en 25 tomos.
Para José Martí, la patria sería no solo la isla antillana donde él nació, sino la humanidad. Esta relación marcó desde el comienzo la evolución del pensamiento escolástico al moderno. El hecho de que la guerra por la independencia sea más reciente que en otros países latinoamericanos marcó también la vigencia de la independencia en la reflexión sociológica y filosófica[8].
Preso en Isla de Pinos en 1870, deportado a España, Martí cursó allí sus estudios profesionales. A los 21 años, se graduó en la Universidad de Zaragoza en derecho civil y canónico, y en filosofía y letras, en 1874. Viajó a París y Nueva York. En 1878 vuelve a La Habana. Detenido en 1879 es deportado nuevamente a España, esta vez con su esposa e hijo. Entre 1880 y 1890, habiendo sido elegido miembro del Comité Revolucionario, desarrolla una intensa campaña independentista desde Nueva York publicando artículos en diversos diarios de Sudamérica. Es expulsado de Venezuela en 1881. En 1882 se reúne con los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo. En 1892 promueve la fundación del Partido Revolucionario Cubano e inicia la edición del periódico Patria. En 1894 diseña el plan de alzamiento en Cuba. El plan es descubierto pero continúa con los preparativos. Firma la circular de guerra en 1895. Muere el 19 de mayo de ese año en el combate de Dos Ríos.
En la línea de Bolívar, quien fue el primero en darse cuenta del peligro que representaban los Estados Unidos para América Latina, Martí denunció la contradicción entre el avance material de los Estados Unidos y su pobreza espiritual. Postuló una revolución que acabe con todas las revoluciones; es decir, que abra un período de paz y estabilidad. Y tuvo muy claro que el objetivo de los revolucionarios no es hacer la guerra sino una paz verdadera con justicia.
Martí se refirió a la filosofía como la “ciencia del espíritu” cuyo objetivo sería buscar el equilibrio entre los hombres y las naciones. Le adjudicó un rol transformador para lograr la justicia entre los seres humanos. Previno contra la demagogia y la imitación de las ideas extranjeras[9] y postuló “una república trabajadora, una república moral”. Partidario de la necesidad de la revolución, previno que ésta debía hacerse sin caudillismo. La revolución que no haga presidente a su caudillo, la revolución contra todas las revoluciones, el levantamiento de todos los hombres pacíficos, convertidos en soldados, para que no vuelvan a serlo jamás.[10]

Julio Antonio Mella
Entre los fundadores de la Federación de Estudiantes Universitarios FEU se encuentra Julio Antonio Mella, combatiente estudiantil contra la Enmienda Platt, cofundador del Partido Comunista de Cuba, también ligado al Perú, en la medida en que fue de los primeros en denunciar el propósito oportunista y divisionista del Apra de Haya de la Torre en el movimiento anti imperialista internacional, durante y después del Congreso contra la opresión colonial y el imperialismo, de Bruselas en 1927. Bajo la dictadura de Gerardo Machado, Mella fundó la Universidad Popular José Martí a la manera de las Universidades Populares González Prada del Perú iniciadas por Haya de la Torre y José Carlos Mariátegui. 
“En febrero de 1927, Mella y Haya de la Torre se encontraron en Bruselas en el Congreso Antiimperialista. Haya estaba formando su Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) en abierto paralelismo con la Liga Antiimperialista de las Américas (LADLA) que tenía sede en México.
En el Congreso, Mella presentó las ponencias Cuba, factoría yanqui, La verdad del campesinado en Cuba y Machado: fascismo tropical, ponencias elaboradas con Rubén Martínez Villena.
Ubicado dentro del marxismo ortodoxo, Mella no compartía las tesis de Haya acerca de la misión histórica de las clases medias y los intelectuales.
Sin embargo, Haya y Mella compartían su anticlericalismo. Mella participó en la fundación de la Liga Anticlerical en La Habana y a su arribo a México se afilió a la Liga Anticlerical que tenía como vocero gráfico a El Bonete. Haya había encabezado las manifestaciones contra la entronización del Corazón de Jesús en Lima, en 1923 y estaba afiliado desde 1924 a la logia masónica Chilam Balam de Mérida, Yucatán, a la que también pertenecían Esteban Pavletich y Augusto César Sandino.
Como comunista, Mella formaba parte de la III Internacional. Haya postulaba al Kuomintang cual modelo de frente único de clases. Haya publicó su texto “El APRA y el Kuo Min Tang”, sustentando las supuestas afinidades entre el movimiento antiimperialista latinoamericano y chino. Poco después se produjo la masacre de comunistas por Chiang Kai Shek.
Entre 1925 y 1927, eran los tiempos del gobierno de Plutarco Elías Calles, las disputas por la sucesión de Lenin en la Unión Soviética y la guerra de los cristeros de 1926 a 1929 que causó unos 250 mil muertos, más muertes que la revolución de 1910. Eran tiempos de rabia y radicalismo, previos a la crisis capitalista de 1929. Comunistas y apristas apoyaban a Calles en su controversia petrolera con Estados Unidos, su solidaridad con la Nicaragua de Sandino, sus relaciones diplomáticas con la Unión Soviética y su defensa del Estado laico frente al clero y los cristeros. El embajador de Estados Unidos James Sheffield y el secretario de Estado norteamericano atacaban a Calles acusándolo de bolchevique. Sin embargo, para Mella el apoyo a Calles frente a Estados Unidos había perdido sentido a partir de marzo de 1928 en que el gobierno reconoció los supuestos derechos a las empresas norteamericanas que operaban en el país con anterioridad a la Constitución de 1917.
Posteriormente al Congreso de Bruselas, Haya promovía la ruptura con la Internacional y la formación del Apra bajo su liderazgo autonominado.
Cuando Haya llegó a sostener: “queda establecido que el órgano único (que habrá de realizar la revolución libertadora del Perú) será el Partido Nacionalista Libertador del Perú, organismo político militar revolucionario que reconoce como fundador y jefe supremo en ambos órdenes a Víctor Raúl Haya de la Torre...” esa declaración causó la ruptura con José Carlos Mariátegui. Nicolás Terreros y Jacobo Hurwitz se integraron a las filas de la Liga Antiimperialista y del Manos Fuera de Nicaragua, por lo que se vincularon con Mella. Éste y Salvador de la Plaza y los hermanos Gustavo y Eduardo Machado –del Partido de la Revolución Venezolana– compartían un ideario cada vez más opuesto al aprismo.
El 3 de diciembre de 1927, Mella criticó a Haya de la Torre por su plan de integrar una comisión para fiscalizar las elecciones en Nicaragua, favoreciendo a Adolfo Díaz Recinos y Emiliano Chamorro Vargas o al liberal José María Moncada Tapia, al estilo de las propuestas del Senado yanqui.
Cando Mella publicó su texto clásico Qué es el ARPA, Haya respondió en su acostumbrado tono vanidoso, ofendido y amargado, tal como había respondido a Mariátegui: “Aquí ha aparecido un folleto de Mella furibundo contra el APRA y contra mí. Está vomitando bilis. No ha causado buena impresión y se trata hasta de recoger la edición. A nosotros nos conviene que circule. Varias gentes espontáneamente han respondido. La cosa es grotesca”[11].
Mella fue asesinado en la noche del 10 de enero de 1929, presumiblemente por un agente de Machado o un militante estalinista. El crimen nunca fue esclarecido.

Juan Marinello 1898 –1977
Colaboró con Julio Antonio Mella y Rubén Martínez Villena en el movimiento por la reforma Universitaria y en la creación de la Universidad Popular “José Martí”. Se vinculó a la vanguardia juvenil intelectual que emergió entre los años 20 y 30, período que él llama la década crítica, en la que se produjeron la fundación de la Confederación Nacional Obrera de Cuba y el Partido Comunista.
Doctorado en filosofía y letras y profesor del Instituto de Lenguas Modernas de la Universidad de La Habana, se incorporó a la  protesta contra el régimen de Machado. Después de la muerte de Mella en 1932, presidió la Liga Antiimperialista y el Primer Congreso Internacional Contra la Guerra, la Intervención y el Fascismo, celebrado en La Habana en 1934.
Presidiendo el Partido Unión Revolucionaria Comunista, fue electo, representándolo, delegado a la Asamblea Constituyente de 1940. El mismo año fue candidato de su partido a la Alcaldía de la Habana y, dos años más tarde, electo representante a la Cámara. Presidió además la Comisión de Enseñanza Privada del Consejo Nacional de Educación y Cultura (1941). Dirige el Partido Socialista Popular, (1944), cargo que ocupó hasta la disolución de ese partido. En las elecciones de junio de 1944 fue electo senador por la provincia de Camagüey, ocupando en 1946, la vicepresidencia del Senado.
Fue candidato a la presidencia de la República por el Partido Socialista Popular en 1948.
Su labor como pedagogo fue extensa y abarcó varios países. En su producción intelectual resalta entre otras, Juventud y Vejez (1928). Sobre la Inquietud Cubana (1930), Americanismo y Cubanismo Literarios (1932), Poética, Ensayo en Entusiasmo (1933), Momento Español (1937), Actualidad Americana de José Martí (1945), Meditación Americana (1959), El pensamiento de Martí y Nuestra Revolución Socialista (1962), Contemporáneos (1964), Creación y Revolución (1973) y su libro orgánico y fundamental Martí, Escritor Americano (1958).
Fue vicepresidente del Consejo Ejecutivo de la UNESCO.

Rubén Martínez Villena (1899 – 1934)
A los 21 años era un poeta conocido. Redactó el 18 de marzo de 1923 la Protsta de los Trece  contra la corrupción del gobierno. Se enfrentó al gobierno de Machado y entró a formar parte del Partido Comunista de Cuba. Dirigió a pesar de su tuberculosis incurable, la huelga general que derrocó al gobierno d Machado. Murió el 16 de enero de 1934.

Jorge Mañach
Jorge Mañach Robato (1898 – 1961) se graduó en Harvard y La Sorbona. Participó en la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado y formó parte de uno de los gobiernos provisionales que le sucedieron junto a Rubén Martínez Villena.  Con Martínez Villena, Raúl Roa, quien sería después canciller de la república socialista, y Juan Marinello, tomaron parte en la lucha contra la dictadura.
Mañach es autor de Martí, el apóstol. Al retornar la represión debió exilarse a los Estados Unidos hasta que regresó a Cuba en 1939 y fue electo constituyente para redactar la Constitución de 1940. Fue ministro del primer gobierno de Batista en 1940 y se convirtió en uno de los dirigentes del Partido del Pueblo Cubano con Eduardo Chibás en 1947. En 1950 funda el programa de TV Ante la Prensa, de la CMQ, una de las primeras televisoras del continente. Pero debió abandonar nuevamente Cuba en 1953 luego del golpe de Batista el 10 de marzo. Se volvió un activista anticomunista, promovió el Congreso por la Libertad de la Cultura y publicó la revista Cuadernos. Pocos años después se reveló que éstas y otras actividades intelectuales formaban parte de las promociones de la CIA contra el comunismo durante las peores etapas de la guerra fría. En 1959, derrocado Batista, retornó a Cuba. Se volvió a exilar a Puerto Rico y murió en 1961, el mismo año de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos y la Primera Declaración de La Habana.
La revolución de 1930 estableció una Junta de Gobierno presidida por Ramón Grau San Martín, Antonio Guiteras y Eduardo Chibás. Chibás se hizo cargo del Ministerio de Trabajo recién creado, estableció la jornada de ocho horas y creó el sistema de seguridad social. La creación de la seguridad social en Cuba es así anterior a su establecimiento en el Perú donde el seguro social fue creado en 1936 por la dictadura de Benavides como un instrumento dirigido a aplacar las luchas sindicales de apristas, anarquistas y comunistas.
En setiembre de 1933, el sargento Batista tomó el poder mediante un golpe de estado, entre 1934 y 1940, Batista reprimió a los trabajadores azucareros. En 1934 Grau San Martín creó el Partido Revolucionario Cubano o Partido Auténtico sobre la base de un pensamiento martiano y anti imperialista.
En la Constituyente de 1940 participaron Carlos Prío Socarraz, Blas Roca, Juan Marinello, Eduardo Chibás y Ramón Grau San Martín. Batista fue elegido Presidente en 1940.
En 1944 fue elegido Ramón Grau San Martín. Sigue Carlos Prío Socarraz. La corrupción penetra el sistema democrático y el Partido Auténtico. En vista de la corrupción del Partido Auténtico, Eduardo Chibás funda el Partido del Pueblo Cubano o Partido Ortodoxo en 1947, con un programa de independencia económica y reforma agraria. En 1950 acusa al ministro de Educación José Manuel Alemán de robo y se suicida en 1951 al no poder probar su denuncia. Muerto Chibás, Batista da un nuevo golpe de estado el 10 de marzo de 1952.
El 26 de julio de 1953, 135 jóvenes seguidores de Chibás encabezados por Fidel Castro, Abel Santamaría y Raúl Castro, asaltan el Cuartel Moncada en Santiago de Cuba y 28 jóvenes el Cuartel de Bayamo.
Fidel lee la proclama:
Compañeros: Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, … de todas maneras el movimiento triunfará. Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante. El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡Libertad o muerte! Ya conocen ustedes los objetivos del plan. Sin duda alguna es peligroso y todo el que salga conmigo de aquí esta noche debe hacerlo por su absoluta voluntad. Aún están a tiempo para decidirse. De todos modos, algunos tendrán que quedarse por falta de armas. Los que estén determinados a ir, den un paso al frente. La consigna es no matar sino por última necesidad.

No matar sino por última necesidad. Un eco de las ideas de Martí.
Batista dio la orden de matar a diez revolucionarios por cada soldado muerto. 55 jóvenes fueron torturados y asesinados. Se mató durante una semana.
Batista fue reelegido en 1954 con la oposición en retirada.
El 2 de diciembre de 1956 se realizó el desembarco del Gramma, abreviatura de grand mother, en el Oriente. Tras una guerra de guerrillas, los revolucionarios entraron a La Habana el 1 de enero de 1959.
Batista escapó con una fortuna que se calculó en 100 millones de dólares de la época. Murió en 1973 en España.
La revolución prometida había llegado para no irse.

De lo anterior propongo desprender las siguientes conclusiones:
La revolución socialista cubana fue resultado de un largo proceso histórico que viene desde los tiempos coloniales y su rol de puerta de entrada y salida del mundo americano hacia y desde España.
Su primera decisión por el socialismo en el continente, la fuerza y sorprendente consistencia de principios de esta decisión, es resultado de esta continuidad histórica.

Lima febrero 2016



BIBLIOGRAFÍA

 

CAMACHO ASSEF Volfredo; PINEDA FOLGOSO Leonel; BARREDO GARCÉS Carmen. La filosofía educativa cubana como vanguardia de nuestras luchas revolucionarias. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm Febrero 2016.


TORRES CUEVAS Eduardo, LOYOLA VEGA, Eduardo. Historia de Cuba.

CAMACHO ASSEF VOLFREDO; PINEDA FOLGOSO Leonel; BARREDO GARCÉS Carmen. La filosofía educativa cubana. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm. Febrero 2016

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PIÑERA LLERA Humberto. Varona y el positivismo. En: Panorama de la filosofía cubana. www.filosofia.org/aut/001/1960hpg.htm. Consulta: 7 enero 2016.

RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ Pedro. El pensamiento filosófico cubano y latinoamericano. Universidad de Oriente. http://www.monografias.com/trabajos78/primeras-ideas-filosoficas-cuba/primeras-ideas-filosoficas

MARTÍ José. Carta a Fermín Valdés Domínguez el 1 de mayo de 1894.

GONZÁLEZ CADALSO Neise Calixto.. Pensamiento filosófico de José Martí. (2009, octubre 21) http://www.gestiopolis.com/pensamiento-filosofico-de-jose-marti/

PELÁEZ RAMOS Gerardo. Julio Mella y el movimiento aprista peruano. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=177806. Febrero 2016


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[1] Doctor en sociología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima. Profesor de las Universidades Nacional Mayor de San Marcos y Pontificia Universidad Católica del Perú. Autor de los libros: Retorno a la guerrilla (Achebé ediciones 2015); Justicia social política social (Derrama Magisterial 2015) y Mito y Utopía (Achebé ediciones, 2013)

[3] CAMACHO ASSEF Volfredo; PINEDA FOLGOSO Leonel; BARREDO GARCÉS Carmen. La filosofía educativa cubana como vanguardia de nuestras luchas revolucionarias. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm Febrero 2016.

[4] TORRES CUEVAS Eduardo, LOYOLA VEGA, Eduardo. Historia de Cuba.
[5] Volfredo Camacho Assef; Leonel Pineda Folgoso; Carmen Barredo Garcés. La filosofía educativa cubana. http://bvs.sld.cu/revistas/mciego/vol9_02_03/educamed/em1_v9_0203.htm. Febrero 2016
[6] El Pensamiento de Félix Varela. Electivo, liberador y creador. En: Cubadebate http://www.cubadebate.cu/especiales/2015/09/09/el-pensamiento-de-felix-varela-electivo-liberador-y-creador. Febrero 2016
[7] Piñera Llera Humberto. Varona y el positivismo. En: Panorama de la filosofía cubana. www.filosofia.org/aut/001/1960hpg.htm. Consulta: 7 enero 2016.
[8] RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ Pedro. El pensamiento filosófico cubano y latinoamericano. Universidad de Oriente. http://www.monografias.com/trabajos78/primeras-ideas-filosoficas-cuba/primeras-ideas-filosoficas

[9] MARTÍ José. Carta a Fermín Valdés Domínguez el 1 de mayo de 1894.
[10] GONZÁLEZ CADALSO, Neise Calixto. Pensamiento filosófico de José Martí  http://www.gestiopolis.com/pensamiento-filosofico-de-jose-marti/
[11] PELÁEZ RAMOS Gerardo. Julio Mella y el movimiento aprista peruano. En: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=177806. Febrero 2016